En desacuerdo. Seguirán las protestas en todo el estado contra la Reforma Educativa que se promulgó.
Para el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), es claro el interés del Gobierno Federal de ceder al sector privado el sistema de educación pública.
Entre los síntomas que el organismo identifica está el fomento de las escuelas privadas por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, al mantener las exenciones de impuestos que estableció el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y dar paso a empresas para que administren las cafeterías de los planteles.
"Hay algunos indicios que apuntan a que se abren a la inversión privada las escuelas públicas. Lo vemos cuando se habla de que microempresas serán las encargadas de darle alimentación a los niños, cuando generalmente han sido los padres de familia a través de cooperativas escolares", dijo el dirigente de la Sección 5 del SNTE, Blas Mario Montoya Duarte.
Además se habla, añadió, "de lo que ya sucedió en el sexenio pasado respecto a que quienes tienen a sus niños en escuelas particulares pueden deducir impuestos; nosotros lo vemos como que el Gobierno deja de tener responsabilidad de todos los niños que están en escuelas privadas".
En opinión del secretario general de la Sección 38, Rubén Delgadillo Romo, el Sindicato no está dispuesto a tolerar mecanismos legales que atenten en contra de la estabilidad laboral de los docentes.
Denunció que para "transitar la educación pública a la privatización, los enemigos del Magisterio" hasta recurren a las cadenas de televisión nacionales para demeritar el desempeño de los maestros.
"Estos grupos económicos, escondidos en las potencias de la comunicación mexicana, pretenden denigrar una labor tan noble como la de educar, para transformarla en un producto más de su catálogo de ventas. Son grupos que sólo rinden cuentas a la obtención de riqueza y nunca a la misión de formar individuos libres y pensantes", aseguró.