La captura de Miguel Ángel Treviño Morales, alias el "Z-40" y principal jefe de "Los Zetas", prendió alertas en el gobierno mexicano ante una posible reacción violenta por parte del grupo criminal.
El vocero de seguridad del Gobierno Federal, Eduardo Sánchez, dijo que el trabajo hecho por la Marina y otras autoridades tras la detención de Treviño "permite tener información de movimientos de sus cómplices y estamos alertas".
Sin embargo, Sánchez reconoció que "es difícil predecir" la reacción que tendrían células de "Los Zetas" ante el arresto de quien fuera el principal líder del cártel desde el año pasado.
Treviño Morales fue detenido el lunes en Nuevo León, con un escolta y un contador, y se encuentra en las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Delincuencia Organizada en la Ciudad de México, mientras es recluido en un penal de alta seguridad.
Treviño Morales enfrenta siete órdenes de aprehensión que enfrenta por homicidio, secuestro, tortura, tráfico de drogas y portación de armas.
Reportes de autoridades de México y Estados Unidos señalan a su hermano menor, Omar Treviño, alias el "Z-42", como nuevo jefe del cártel junto con otras tres personas, identificadas como Sergio Basurto Peña, alias "El Grande", Maxiley Barahona Nadales, alias "El Contador", y Román Palomo Rincones, alias "El Coyote".
Omar Treviño dirige el cártel en la zona norte de Coahuila, mientras que los otros tres cabecillas presuntamente operan en Tamaulipas, donde serían responsables de masacres y secuestros.
Tras la detención del "Z-40", expertos descartaron una baja en los niveles de violencia, pues la estructura de "Los Zetas" se mantiene en células regionales independientes.
"Los Zetas se han convertido en una operación de franquicias, más que una organización vertical", considera George Grayson, experto en temas de narcotráfico de la Universidad de William and Mary en Estados Unidos.
Alejandro Hope, analista en seguridad del Instituto Mexicano de Competitividad, dijo que el arresto "es un paso en la destrucción de Los Zetas como una organización identificable", pero advirtió que permanecerán bandas que asuman este nombre y tengan el mismo modo de operar para mantener el control de redes ilegales.
Interesa a Coahuila
La Procuraduría de Justicia de Coahuila pidió a autoridades federales interrogar a Miguel Ángel Treviño sobre el homicidio de José Eduardo Moreira, hijo del exgobernador Humberto Moreira.
De acuerdo con una línea de investigación, Treviño habría ordenado el crimen en represalia por la muerte de un sobrino en un enfrentamiento con policías estatales en octubre del año pasado.
El subprocurador Norberto Ontiveros dijo que Treviño también podría estar vinculado a otros crímenes en Coahuila como desapariciones y homicidios, por lo que también sería interrogado al respecto.