Nuevo plan.. El senador republicano por Alabama, Jeff Sessions (i), y por Wisconsin, Ron Johnson aprobaron el presupuesto.
Un agotado Senado aprobó antes del amanecer del sábado un presupuesto demócrata de 3,7 billones de dólares para el próximo año que incluye incrementos fiscales por casi un billón de dólares en el transcurso de la próxima década, mientras que protege una serie de programas que los republicanos de la Cámara de Representantes desean recortar. Aunque su victoria fue por una diferencia mínima de 50-49, la votación permite a los demócratas pregonar sus prioridades. No obstante, no resuelve las profundas diferencias que tienen los dos partidos sobre déficits y el tamaño del gobierno.
Uniéndose a todos los republicanos que votaron en contra estuvieron cuatro demócratas que enfrentan reelección el próximo año en contiendas potencialmente difíciles: los senadores Max Baucus de Montana, Mark Begich de Alaska, Kay Hagan de Carolina del Norte y Mark Pryor de Arkansas. El senador Frank Lautenberg, demócrata por Nueva Jersey, se abstuvo de votar.
La votación ocurrió después de que los legisladores trabajaron toda la noche en decenas de enmiendas simbólicas, desde expresar apoyo para permitir que los estados recauden impuestos por ventas a través de internet, a expresar oposición a exigir identificación con fotografía a los votantes.
El presupuesto presentado por el Senado reduciría los déficits federales anuales durante la próxima década en casi 400.000 millones de dólares, incrementaría los impuestos no específicos en 975.000 millones y recogería ahorros modestos de programas nacionales.
En contraste, un presupuesto contrario aprobado por la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, equilibra el presupuesto en 10 años sin aumentar los impuestos.
Ese anteproyecto -del presidente del Comité de Presupuesto de la cámara baja Paul Ryan, candidato a la vicepresidencia del Partido Republicano el año pasado- exige 4.0 billones de dólares más en ahorros en el mismo período que el plan de los demócratas del Senado recortando más el Medicaid, cupones alimenticios y otros programas para los necesitados.