Visita. Quentin Tarantino pidió calma a los medios de comunicación que buscaban una entrevista.
Quentin Tarantino se desesperó ayer tarde un poco, luego del asedio que recibió por parte de la prensa, a su llegada a la sede principal del festival de cine que se desarrolla en dicha ciudad, donde es uno de los invitados especiales.
El director de Bastardos sin gloria y Perros de reserva asistió a ver La zandunga, de Fernando de Fuentes (1938) protagonizada por Lupe Vélez y Arturo de Córdova, donde se encuentra hasta este momento.
Desde temprana hora, medios de comunicación se apostaron a las afueras del hotel donde se hospeda, con el objetivo de tomar alguna imagen de él en el exterior.
Cerca de las 18:00 salió del inmueble para dirigirse a bordo de una camioneta al complejo exhibidor, en donde varios comunicadores se arremolinaron en torno a él tratando de sacarle una declaración.
Al final, antes de entrar a la sala, se notó serio al dar una rápida frase:
"Prometo que hablo con ustedes los próximos dos días, esto asusta un poco, cálmense y seré más amable, hablo con ustedes más tarde".
La zandunga cuenta la historia de una joven que despierta la admiración entre los hombres. Una noche conoce a un marino, enamorándose, pero éste debe partir.
Esta es la tercera ocasión en que el realizador visita el FICM (por sus siglas), siendo la primera en 2009 al presentar Bastardos sin gloria y después en 2011, cuando seleccionó un grupo de películas favoritas, entre ellas Tintorera, de los mexicanos Hugo Stiglitz y Andrés García.