Angie Greeg, una de las hijas de Ariel Castro, afirmó que aunque visitó a su padre en varias ocasiones en la casa en la que el hombre mantuvo secuestradas a tres jóvenes mujeres, nunca se percató de la presencia de ninguna de las víctimas.
“Estuve en la casa en muchas ocasiones en (la calle) Seymur, y más allá de algunas cosas que pensé eran hábitos de un soltero, no vi nada que me alarmara”, narró Greeg en entrevista con la cadena de noticias CNN.
Contó que tras las revelaciones hechas por las autoridades en relación a su padre, ha tenido dificultades para aceptar que éste “fue en realidad el más perverso, vil y demoniaco criminal que ha conocido”.
“En todo este tiempo me he preguntado cómo fue que era tan bueno con nosotros, pero arrebató a jóvenes mujeres de sus familias, pequeñas niñas y durante todos estos años nunca sintió suficiente remordimiento para dejarlas libres”, indicó.
Greeg recordó que durante las ocasiones que ella estuvo en esa casa en compañía de su esposo e hijos, Castro parecía feliz de su visita “y nunca nos apuro para que nos fuéramos”.
Sin embargo, señaló que ahora cree entender la razón por la que siempre que acudían a visitarlo, Castro tardaba en abrir la puerta y siempre ponía música que mantenía a alto volumen.
Dijo que el hecho de que los horrores vividos por las tres jóvenes hayan tenido lugar en esa casa, “bajo mis narices, no me hace sentirme culpable´, pero siento profundo pesar por los años robados a esos ángeles”.
El jueves, un juez en Cleveland impuso una fianza de ocho millones de dólares a Ariel Castro, un día después de haber sido acusado de cuatro cargos de secuestro y tres más por violación.
Timothy McGinty, fiscal en el condado Cuyahoga, donde se asienta Cleveland, indicó que su oficina buscará que Castro sea sentenciado con la pena de muerte.
Michelle Knight, la mayor de las tres mujeres secuestradas, narró a la policía tras ser liberada, que Castro la embarazó en cinco ocasiones y en las cinco le provocó abortos al no darle de comer o golpeándola en el estómago.
Otra de las víctimas, Amanda Berry, fue rescatada con una niña de seis años de edad, quien de acuerdo con la joven es producto de una de las violaciones que sufrió a manos de Castro.
El diario USA Today informó este viernes en su portal electrónico que las autoridades han podido establecer la paternidad de Castro con esa menor.
La víctima más joven, Gina de Jesús, era conocida por Castro, quien la secuestró cuando ella tenía 14 años de edad.
Greeg recordó que su madre, Imelda Figueroa, quien murió en 2012 a causa de una sobredosis de medicinas durante su tratamiento por cáncer de cerebro, padeció años de violencia a manos “de este monstruo”.
“Todo esto es como una película de terror”, dijo Greeg, quien pidió respetar la privacidad de su familia, que consideró, también ha sido dañada por las acciones de su padre, quien dijo “está muerto para mi”.