Ante el cierre de 19 casas de empeño que operaban de manera irregular en Saltillo, el número de quejas en la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) se elevó a 85.
Sigfrido Macías Pérez, delegado de Profeco comentó que existe incertidumbre entre los clientes de las casas de empeño que fueron clausuradas.
"Las personas buscan proteger los objetos y tienen la incertidumbre de no saber los intereses que tendrán que pagar", dijo.
La Profeco ha dialogado con cada uno de los negocios y han firmado 5 convenios a fin de garantizar que se congelen los intereses.
"Lo que no vamos a permitir es que las personas pierdan sus cosas porque la fecha de pago vencía mientras el negocio estaba clausurado", indicó.
Por su parte, una de las personas que fueron a presentar su queja a la Profeco expresó que en la casa de empeño no hay indicaciones sobre el proceso que deben seguir los clientes para recuperar sus cosas.
"Yo tengo empeñadas unas alhajas de mi familia y no sé cómo hacerle para recuperarlas, porque aquí se está dañando a las personas no sólo a los negocios", dijo María Suarez, quien acudió a la Profeco a solicitar orientación.
Tras un operativo realizado por el Ayuntamiento de Saltillo, se detectaron 19 casas de empeño que no cumplían con acreditación por parte de Protección Civil ni Desarrollo Urbano, por lo que fueron clausurados 19 negocios.
En menos de 14 días se registraron 85 quejas en la Profeco, ya que los clientes no recibieron ningún tipo de orientación o información sobre sus cosas.
"El Municipio hizo sus operativos y nosotros como clientes no sabemos ni a dónde acudir ni qué hacer", dijo María Suarez.