Concluíamos en el artículo anterior que México deberá evolucionar a una forma de social democracia rescatando lo mejor de la sociedad solidaria. En el tratado en cuestión está el tema de la naturaleza, un tema que no sólo se debe enunciar en cada foro, sino que debemos actuar, aquí lo expuesto por estos tratadistas:
Todo el desarrollo de la biósfera, de la naturaleza de nuestro planeta, es, desde la aparición del Hombre, inseparable de la historia de la actividad productiva vital humana, como esta actividad es inseparable de la historia de la naturaleza. Dada la Revolución técnico/científica, la actividad económico productiva de la sociedad, adquiere nivel planetario. Ha comenzado el dominio práctico del cosmos, al mismo tiempo, debido a la creciente contaminación del medio ambiente, que mengua la reproducción espontánea de muchos recursos vitales, necesarios a la humanidad (oxígeno, agua pura, bosques, especies animales, etc.) ha adquirido gran actualidad el problema de combinar los procesos naturales espontáneos de producción material, de organizar la administración del medio ambiente, de ampliar la esfera de recursos energéticos, materiales y biológicos regulados y controlados conscientemente por la sociedad. Se plantea la tarea de utilizar en la producción, no sólo fuerzas y propiedades aisladas de la naturaleza, sino también complejos naturales, la biósfera en su totalidad. El capitalismo, sociedad basada en la propiedad privada sobre los medios de producción y sobre los recursos naturales, engendra una actitud depredadora con respecto a la misma que frecuentemente conduce a que el dominio práctico de las fuerzas naturales, de nuevos recursos naturales, se transformen en nuevas calamidades sociales (guerras, avasallamiento de pueblos enteros, desempleo, miseria y creación de medios cada vez más potentes de medios de exterminio masivo de las personas y de los productos del trabajo).
Creo que de alguna manera todos hemos contribuido a la actitud depredadora que ha dañado nuestro planeta, sin embargo, es cierto que las acciones comerciales de manera irresponsable maximizan el daño y nosotros apoyamos al consumir productos y servicios que perjudican, tanto al medio ambiente, como a otros seres humanos.
Uno de los objetivos de la Sociedad Solidaria es la tarea de armonizar las relaciones entre sociedad y naturaleza, combinándolos orgánicamente con los principios de la propia actividad económica. Y propone la creación de un Foro Internacional permanente de protección a la naturaleza y a las sociedades humanas, junto a la investigación y desarrollo de nuevas fuentes de energía no contaminantes.
La cuestión es como lograr dicha armonía que alcance a todos los actores del ciclo económico en este mundo globalizado, pero debemos empezar con nosotros mismos y en casa. Nos conviene ejercer nuestra libertad de elegir dónde y cómo consumir, de hacerlo con compromiso social. Debemos aprender a hacer compras inteligentes.
Lo cierto es que en otros países operan grandes redes de economía alternativa y solidaria que se desarrollan por iniciativa del tejido social. Lo más sensato es impulsar mercado social para alentar armonía y prosperidad a tantos mexicanos.
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