Garza señala que se espera una reforma energética y una revisión del sistema fiscal del país y el futuro económico del país dependen de la aprobación de estos planes. ARCHIVO
El embajador de Estados Unidos en retiro Antonio "Tony" Garza señala que el Presidente Enrique Peña Nieto debe convencer a los ciudadanos de que la reforma de Petróleos Mexicanos es más que necesaria para la economía del país, pero debe también de estar preparado para un rechazo masivo a estos cambios e incluso se tienen encuestas en contra del cambio.
"A final de cuentas, no se va a tratar solo de la importancia de la reforma energética del apoyo de los economistas, analistas y la élite política; lo que va a ser esencial, es el manejo de las herramientas fundamentales en una democracia tales como la transparencia, comunicación y convencer al pueblo de la necesidad de los cambios. Esto es lo que determinará que la reforma energética tenga éxito", señala en su artículo Perspectivas publicado este jueves.
En un análisis sobre la reforma del sector energético, Garza señala que se espera una reforma energética y una revisión del sistema fiscal del país y el futuro económico del país dependen de la aprobación de estos planes.
"Actualmente, en su 75° aniversario, la reputación de la compañía (Pemex) refleja ineficiencia y corrupción; mientras que grandes y constantes pérdidas financieras-solo una de sus cuatro subsidiarias es rentable-resalta sus deficiencias. Una gran cantidad de problemas, operacionales y estructurales, ha limitado la habilidad de la compañía para invertir en la tecnología necesaria para explotar las reservas de aguas profundas y desarrollar los extensos depósitos de gas de pizarra (Shale Gas) de México".
El embajador es además socio del despacho de abogados White&Case, en donde es socio ejecutivo Vicente Corta, ex funcionario del IPAB y ex presidente de la CONSAR.
Garza explica que hay una urgencia para que México expanda su producción de energía y para evitarlo necesita llevar a cabo un cambio en el marco regulatorio para permitir una asociación internacional más profunda.
"A pesar de los pronósticos desalentadores, no parece haber un gran apoyo de parte de la población para una reforma del sector energético. Una encuesta reciente hecha por un respetado instituto de investigación mexicano, encontró que el 65% de los mexicanos desaprueban la inversión extranjera en dicho sector", señala.
Reconoce que el Presidente va a apoyar el cambio y "la necesidad de abrir el petróleo a la inversión privada para el bien de la economía y del pueblo mexicano.
"En marzo durante la convención nacional del PRI, el Presidente promovió su causa al organizar la unidad detrás de un decreto para permitir una mayor participación privada en el sector energético de México. El resultado fue extraordinario dada la historia del petróleo en el país y la simbiosis entre el PRI y Pemex. Fue una llamada de advertencia de que las divisiones internas del partido no estancarán las reformas planeadas por la administración".
Hay entendidos, dice Garza, como que Pemex debe ser transformada y que no será vendida o privatizada.
Pero ha insistido en que la reforma incluirá cambios constitucionales "para dar certidumbre a los inversionistas privados".
"Aunque la permanencia del Pacto aún está por verse, los resultados de las elecciones locales del 7 de julio ayudaron a consolidar su espíritu de cooperación y coordinación-al menos a dos de los tres partidos. La fuerte posición del PRI a nivel nacional y, paradójicamente, su pérdida ante el PAN en la única elección para gobernador-en Baja California-fortalecen la posición de Peña Nieto mientras empieza el próximo esfuerzo para la aprobación de las reformas".