Se estima que en México 7 de cada 10 niñas con discapacidad, principalmente intelectual, son sometidas a esterilización forzosa, y en la mayoría de los casos por recomendación de los propios médicos, aseguró Irene Torices, presidenta y directora del Grupo Educativo Interdisciplinario en Sexualidad Humana y Atención a la Discapacidad.
Indicó que esta práctica es violatoria de los derechos humanos de las menores.
"Hicimos una investigación a nivel nacional y preguntamos si habían pensado ejercer maternidad o paternidad. La respuesta fue que sí lo habían pensado, pero no podían hacerlo ya porque habían sido esterilizados por su familia. Es una violación a los derechos humanos y un incumplimiento de la Norma Oficial Mexicana de Planificación Familiar, en donde se asienta lo que tiene que ver con el consentimiento informado", dijo.
"A nosotros (los médicos) nos mandan a cada rato a mamás y papás a que los convenzamos de que les hagan la salpingoclasia y la vasectomía a los chicos. Es algo que trabajamos mucho con los papás y lo primero que les aclaramos es que si ellos acceden a someter a sus hijos o hijas a este procedimiento están incurriendo a una falta penal y que están atentando contra los derechos humanos de sus hijos e hijas", comentó.