Rebeldes sirios mataron a decenas de combatientes chiítas, aliados al régimen de Damasco, en un ataque en el pueblo de Hatla, en el este del país árabe, que el gobierno de Siria denunció como una "masacre de civiles".
Un funcionario del gobierno del presidente Bashar Al-Assad denunció este miércoles el ataque al que calificó de masacres contra civiles, mientras el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos dijo que al menos 60 personas perdieron la vida en el pueblo de Hatla.
Un video suministrado por el Observatorio mostró a combatientes enmascarados que gritan: "estos son los mujahídines, celebrando su entrada a las casas de los opositores, los chiítas”.
Los residentes chiítas que sobrevivieron al ataque de los rebeldes huyeron, indicó un despacho del canal qatarí de noticias Al Yazera.
El observatorio informó que el ataque fue en represalia a una ofensiva de guerrilleros chiítas progubernamentales a una posición rebelde cerca de Hatla, el lunes pasado que dejó dos muertos.
Los asesinatos, que tuvieron lugar en la provincia oriental de Deir al-Zour, que limita con Irak, ponen de manifiesto la naturaleza sectaria del conflicto sirio, que ha dejado más de 80 mil personas muertas, según Naciones Unidas.
Ambas partes han sido acusados de cometer flagrantes abusos, mientras la misión de Naciones Unidas considera que los crímenes de guerra son una "realidad cotidiana" en Siria.
Miles de rebeldes tomaron parte en el ataque del martes y al menos 10 de ellos murieron en los enfrentamientos, señaló el Observatorio, con sede en Londres.
Los combates en Deir al-Zour se produjeron una semana después de que tropas sirias, apoyadas por el movimiento chiíta libanés Hezbolá, recuperaron la ciudad estratégica de Qusayr, cerca de la frontera con Líbano.