Policía rumana. Señalan autoridades que la extensa colaboración co la Policía rumana favoreció para la colaboración.
Agentes de la Policía Nacional española desarticularon una organización acusada de dedicarse a la explotación sexual de más de 200 mujeres rumanas desde 2002 en carreteras y clubes de la provincia de Barcelona, noreste español.
El cuerpo armado señaló que las mujeres eran captadas en su país y traídas a España para ser obligadas a prostituirse para pagar la deuda contraída con el viaje ilegal.
Entre las jóvenes se encuentran cuatro menores de edad, una mujer con discapacidad psíquica e incluso las parejas sentimentales y familiares de los proxenetas. Una de las víctimas, de 24 años, acabó suicidándose.
Las primeras pesquisas comenzaron cuando los agentes tuvieron conocimiento de la explotación sexual de una mujer rumana con discapacidad psíquica, introducida a la prostitución en un club de Manresa.
Así se inició la investigación de una organización dedicada a la trata de mujeres rumanas con fines de explotación sexual, en sendos clubes "La Bombonera" de Tarrasa y "Las Palomas" de Manresa, así como en distintas carreteras catalanas.
La estrecha colaboración con la Policía rumana permitió la identificación completa de los 18 miembros del grupo, así como de otras víctimas de la misma organización. Hasta el momento nueve de ellos han sido detenidos por diferentes delitos, una mujer ha sido imputada, y el resto está pendiente de detención.
Además, se pudo comprobar que entre 2007 y 2009 los mismos proxenetas habían obligado a ejercer la prostitución callejera a estas mujeres en el barrio del Raval de Barcelona.
La Policía Nacional indicó que las jóvenes eran prostituidas en horarios ininterrumpidos de 10 y 12 horas de martes a domingo, exceptuando únicamente los lunes. Los propietarios de los prostíbulos se beneficiaban del 40 por ciento de los ingresos obtenidos por los servicios sexuales y los consumos invitados por los clientes a las mujeres.