Las diferencias entre los republicanos en California sobre la inmigración indocumentada han comenzado a brotar a unos días de su convención estatal, reportó hoy el diario Los Angeles Times.
Mientras el Partido Republicano se prepara para su convención estatal, algunos de sus miembros están poniendo una prioridad más alta en ganarse a los votantes latinos, en un cambio radical con el pasado, destacó el rotativo.
Los republicanos electos de California por décadas tuvieron un enfoque simple en contra de la inmigración ilegal: quienes rompieron la ley por venir aquí deben salir.
Pero la confluencia de la política y la amenaza personal ahora han puesto a muchos legisladores republicanos en Washington y Sacramento en un lugar muy diferente.
“Algunos están ansiosos por abrazar una revisión de las leyes de inmigración y dispuestos a considerar el estatus legal para algunos de los 12 millones de inmigrantes ilegales en el país, tres millones de los cuales viven en California”, señaló el rotativo.
En Sacramento y Washington está siendo desafiada la ortodoxia del partido. Por lo menos seis legisladores republicanos en Sacramento se han alineado con los demócratas para apoyar un camino a la ciudadanía, se apuntó.
Varios republicanos del Congreso de California han dicho que considerarían conceder estatus legal a algunos inmigrantes ilegales como parte de una reforma migratoria integral.
El representante Ken Calvert de Corona, que una vez se declaró "totalmente en contra de una amnistía", figura entre quienes ahora están dispuestos a considerar el otorgar personería jurídica a algunos inmigrantes ilegales, bajo condiciones específicas.
"Tengo un número de personas que están en contra”, explicó Calvert, en cuyo distrito 36 por ciento son latinos. “Pero tengo mucha más gente que entiende que no vamos a las deportaciones masivas", reconoció.
Cierto número de republicanos en California sigue oponiéndose enérgicamente a conceder estatus legal a los inmigrantes ilegales o no considerarlo hasta estar convencidos de que la frontera es segura.
"Tienes que asegurar la frontera y tienes que demostrar que es seguro. Vamos a hablar después de eso", dijo al respecto el representante republicano Duncan Hunter.
"Hay un camino a la ciudadanía", afirmó a su vez el representante Tom McClintock (R-Granite Bay).
El cambio de postura entre algunos republicanos ha sido impulsado por los recientes resultados electorales y la expectativa de que no va a cambiar la trayectoria lamentable de los republicanos en el estado sin un cambio en la posición del partido.
En noviembre pasado, los republicanos en Sacramento cedieron una mayoría calificada a demócratas en ambas cámaras de la legislatura de California por primera vez desde 1883.
Al mismo tiempo, el número de republicanos en la Cámara de Representantes pasó de 53 miembros del estado a 15, su cifra más baja desde 1936.
De igual forma el grupo de más rápido crecimiento de los votantes en el estado son los latinos, cuyo registro de votantes se ha disparado en los años desde que los republicanos empujaron la anti-inmigrante proposición 187 en 1994.
Se prevé que los latinos superen a los anglosajones en la población de California el próximo año; además 23 por ciento de los votantes registrados del estado son latinos y votan abrumadoramente por los demócratas.
"Los cambios demográficos son irrefutables, y requieren cambios radicales de nuestros mensajes" dijo el asambleísta republicano Jeff Gorell de Camarillo, quien es uno de los que ha roto con la ortodoxia del partido.
Gorell es entre quienes apoyan un camino a la ciudadanía para los inmigrantes ilegales. También apoya otorgarles licencias de conducir, si prueban que han pagado impuestos.
El presidente saliente del partido republicano de California Tom Del Beccaro, quien termina su función este fin de semana también se opone a medidas que incluyen un camino a la legalización.