La batalla por nuevas restricciones a las armas de fuego se intensificó el lunes en Colorado cuando cientos de personas a favor del derecho a portar armas rodearon el capitolio estatal, mientras en el interior del recinto, el esposo de la ex representante federal Gabrielle Giffords instaba a los legisladores a aprobar la revisión universal de antecedentes.
Colorado se ha convertido en el centro de atención en el debate nacional sobre qué nuevas legislaciones, si acaso, son necesarias para prevenir la violencia causada con armas de fuego luego de los recientes tiroteos que han dejado decenas de víctimas, incluyendo un ataque en un cine de las afueras de Denver a mediados del año pasado, una masacre que recordó el tiroteo de la secundaria de Columbine en 1999 en el estado y el país.
Los legisladores en este estado moderado políticamente están considerando un paquete de medidas de control de armas, que incluye planes que limitarían el tamaño de los cargadores de municiones e incrementarían la revisión de antecedentes para incluir ventas privadas o compras en línea.
El astronauta retirado y capitán de la Marina Mark Kelly le dijo a los legisladores que él y su esposa apoyaban la Segunda Enmienda, pero agregó que el derecho de poseer armas no debería extenderse a los criminales ni a las personas con enfermedades mentales.
"Cuando personas peligrosas consiguen armas, todos somos vulnerables", dijo Kelly.
Kelly ha testificado ante el Congreso en apoyo a las medidas de control de armas. Giffords, quien fuera congresista demócrata por Tucson, Arizona, resultó herida de gravedad en un tiroteo perpetrado en enero de 2011 mientras se reunía con sus votantes.
Quienes se oponen al control de armas aseguran que las propuestas no reducirán la violencia. Dicen que los legisladores deberían enfocarse en reforzar el acceso a atención médica mental para las personas que pudieran ser peligrosas a las comunidades.
La conmoción en el Capitolio subrayó la atención hacia el debate generado a nivel nacional por parte de grupos a favor de la portación de armas, como la Asociación Nacional de Portadores de Armas (NRA), y hasta familiares de víctimas y funcionarios de la Casa Blanca.