La agencia de inteligencia de Estados Unidos espió las comunicaciones en internet durante tres años sin que éstas tuvieran relación alguna con amenazas terroristas.
Documentos desclasificados demuestran que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) recolectó más de 56 mil correos electrónicos anualmente entre otras formas de comunicación vía red entre estadounidenses, las cuales no necesariamente tenían conexión alguna con el terrorismo, según reporta The Associated Press.
En los documentos, cuya apertura fue autorizada por el director de la agencia, James Clapper, la opinión de tres jueces alertaba sobre este error y urgía a la NSA garantizar que se limitara la búsqueda.
Los papeles revelan que la agencia de inteligencia estadounidense recolectaba esta información de manera inadvertida, de lo que dio cuenta a la corte en 2011.