Ni una gota. De nada sirven los bebederos.
El suministro regular de agua potable se ha convertido en un recuerdo lejano para los alumnos y maestros de la escuela primaria Lázaro Cárdenas, esto en el ejido Zaragoza de Torreón.
Desde hace cuatro años las llaves, bebederos y tinacos de esta escuela dejaron de tener agua suficiente, sin embargo, desde hace cinco meses la situación llegó a tal punto que ni siquiera se puede obtener una sola gota.
"Es realmente desesperante por el calor que hace, los aparatos de refrigeración nada más dan aire caliente, los bebederos están de adorno... pero lo peor son los baños, no podemos darles el aseo adecuado, tenemos miedo de que brote alguna enfermedad entre los niños", dijo el maestro Enrique Alberto Rivera.
En un acto de desesperación se juntaron nueve mil pesos entre todos los padres de familia del plantel, se compró una bomba para extraer el poco líquido que hay en una tubería y así poderlo almacenar en un pequeño tinaco a la entrada de la escuela.