El lagunero Fernando Rodríguez junto a su familia: su esposa Julie, sus hijos Fernando de 15, Daniela de 13 y Jimena de 9 años.
Fernando "He-Man" Rodríguez, quien jugara 19 temporadas en la Liga Mexicana de Beisbol, 10 de ellas con el equipo de sus amores: los Algodoneros del Unión Laguna (luego Vaqueros Laguna) platicó con esta casa editora. En compañía de su familia, el "He-Man se mostró contento en la entrevista.
¿Por qué beisbolista?
Mi papá jugó beisbol amateur y desde muy chiquitos nos traía en el terreno a mi hermano y a mí, y siempre me llamó mucho la atención andar con él dentro de los campos de beisbol. Después de ahí nos inscribieron para jugar en el Parque de beisbol Infantil Sertoma, y tras jugar algunas temporadas y ser seleccionado de Torreón para el equipo de beisbol infantil de La Laguna, cuando cumplí 14 años, formé parte del equipo mexicano para un mundial de beisbol, y me empecé a dar cuenta que tenía facultades y capacidad para jugar beisbol profesional y es donde decidí probar suerte dentro del beisbol profesional y, bueno, esa fue una decisión a pesar de estar estudiando yo el segundo año de la licenciatura en derecho.
En esa formación, ¿quién fue tu máximo apoyo?
Mis padres, pero también le debo mucho a quien nos batallaba dentro del terreno cuando llegábamos al campo de beisbol ahí en el Sertoma, el señor García (QEPD), fue quien nos batalló y quien nos enseñó los valores para empezar a jugar beisbol.
Hablas de tus inicios en el Sertoma, ¿qué recuerdos tienes de ese club?
Los mejores. Ahí pasé toda mi infancia, recuerdo que estaba en la escuela y quería que llegara la hora de la salida para llegar a la casa a comer e irme toda la tarde al Sertoma a practicar el beisbol, porque prácticamente toda mi infancia la pasé en el beisbol.
¿Crees que se deba hacer algo en el parque para que los "sábados beisboleros" regresen?
Sí. Recuerdo en los 80 en que tomábamos parte jugando en los equipos de beisbol del Sertoma, era un ambiente muy familiar, los domingos había muchas actividades para apoyar a los niños en todas las categorías, a los equipos. Había apoyo de empresas o de la misma Presidencia Municipal y más que nada el entusiasmo de los padres de familia. Y ahora me doy cuenta, cuando llevo a mi hijo Fernando a jugar ahí, veo las instalaciones muy deterioradas, sin vida. Yo recuerdo que cuando yo jugaba, todo estaba muy bien organizado, sábados y domingos el estadio estaba lleno de familias completas, pero creo que también la euforia de lo que es ahora el futbol, el Santos Laguna, muchos niños empezaron a tomar ese deporte por ver a los futbolistas, a los ídolos.
¿Cómo te ayudó jugar en la Liga Mayor de beisbol de la Laguna para llegar al profesionalismo y qué recuerdos tienes?
Fue en el año 89-90, el equipo de los Mineros de la Sección 74 me hizo una invitación para participar en la liga, y creo que ese fue el escalón para llegar al profesionalismo, porque en esa misma temporada quedé como novato del año, tuve muy buenos números. De ahí llama el señor Francisco "Chino" Galindo, quien en ese momento era scout de los Algodoneros del Unión Laguna, y me hace la invitación a formar parte de la organización. Recuerdo que estaba de gerente el señor Guillermo Garibay, y por medio de ellos se firmó el contrato para poder llegar al profesionalismo.
19 de septiembre de 2010, Tlahualilo, 100 jonrones en la Liga Mayor, se dice fácil, ¿qué recuerdo tienes?
Mi primer jonrón lo di jugando para el equipo de los Mineros en el parque de "la 74", y el home run 100, después de participar con algunos otros equipos, llega jugando para ellos mismos, entonces fue algo muy especial, además de que el récord de cuadrangulares en la Liga Mayor lo tengo yo.
¿Cuál es el estadio que más pesa en la Liga Mayor?
Sin duda el de Tlahualilo y el de San Pedro. Tiene una afición muy conocedora de lo que es el beisbol, de esta liga que tiene muchos años como tradición en La Laguna. Yo creo que esas son las dos plazas que más pesan.
Me imagino que de niño siempre soñaste con jugar en el Estadio de la Revolución. Llega 1993 y la oportunidad de hacerlo con el Unión Laguna, ¿qué sintió Fernando Rodríguez?
Yo iba como aficionado, de niño y de adolescente, vivía cerca del estadio, donde ahora vive mi madre, y siempre, en cuanto veía que las lámparas del estadio se encendían, me iba al partido, solo o con amigos.
Recuerdo que mi padre me decía que yo tenía las facultades y el talento para jugar profesional, y llega ese día, el día de la inauguración, fue algo muy bonito, porque siempre soñé con estar dentro del terreno como jugador de los Algodoneros del Unión Laguna, aquel uniforme blanco con guinda, el estar ahí, a la hora de que me presentan como jugador en el roster oficial para la temporada 1993 fue algo especial que simplemente nunca voy a olvidar.
En 1994, .330 de porcentaje de bateo, 12 jonrones, 77 carreras impulsadas, el premio al esfuerzo y la dedicación llegan cuando te nombran "Novato del Año", ¿tu mejor campaña?
Sí. Esos números fueron factor para que la liga me otorgara ese reconocimiento. Con mucho esfuerzo y dedicación pero sobre todo con las ganas de hacer algo.
Finaliza la campaña de 1998, se anuncia tu salida del equipo lagunero, ¿el "He-Man" se quería ir o los Algodoneros lo vendieron?
En ese año estaba jugando con Mazatlán en la Liga del Pacífico, y recibo una llamada del gerente deportivo, "Moy" Camacho, de parte del presidente del club, el licenciado Javier Cavazos, y me dicen que el equipo Piratas de Campeche tiene todas las intenciones de llevarme a jugar con ellos por medio de una negociación de compra de mi contrato. Se da esa negociación pero me fui con todo el dolor de mi corazón, porque aquí estaba mi familia, el equipo de mis amores desde niño, el equipo donde crecí y empecé, aunque finalmente llego a Campeche y me reciben con los brazos abiertos. Estuve 5 años con los Piratas y tuve buenas actuaciones allá.
Hablando de tu paso por Campeche, ¿fue la mejor etapa de tu carrera?
Sí, porque creo que tienes una edad donde profesionalmente llegas a un nivel competitivo, donde te sientes pleno de tus facultades y fue en esa época en que viví con Piratas, física y deportivamente, grandes momentos. Aunque también con Algodoneros lo hice, la prueba está en que todas las temporadas que jugué con el Unión Laguna representé al equipo en los juegos de estrellas, pero mi plenitud como beisbolista siento que fue con los Piratas de Campeche.
¿Crees que tu mayor logro como profesional fue alcanzar el título de la Liga Mexicana del Pacífico y la Serie del Caribe con Mazatlán en 2005?
Sí, yo creo que como todo deportista quieres, desde que empiezas la pretemporada, obtener el campeonato, y bueno, jugué 19 años como profesional y éste se me dio en el 2005 con los Venados. Ahora, el jugar la Serie del Caribe para nosotros fue algo muy especial, porque se jugaba en México, y precisamente en Mazatlán, y también ahí fuimos campeones. En mi vida como jugador también fue algo especial e inolvidable.
¿Qué se siente representar a tu país como deportista?
Vestir el uniforme de México, representar a tu país, es algo muy halagador para todo jugador.
En 2007, jugando con los Rieleros de Aguascalientes logras un porcentaje de bateo de .378, lo que te vale ser nombrado "el regreso del año", ¿te quedas con la temporada de 1994 como "novato del año" o con ésta de 2007?
Para mí fue algo muy especial esa temporada de 2007 con los Rieleros, porque la mayor parte de la campaña peleé el título de bateo de la liga, aunque, finalmente, quedé en tercer lugar. Pero, sin duda, me quedo con mi primera temporada, porque lo hice con el equipo que siempre soñé y en la ciudad donde nací, con mi familia, mis amigos y esta gran afición. Ahora, nunca un jugador en la Liga Mexicana de beisbol ha logrado ser nombrado "novato" y "regreso" del año, es algo muy bonito que logré cumplir en mi carrera.
Mediante un cambio con los Dorados regresas a Vaqueros en 2009, ¿sabías que estaba cerca el retiro?
Sí, obviamente te vas dando cuenta que, como todo, vienen jugadores nuevos, jóvenes, que van empujando fuerte, como cuando yo inicié. Sí pensé en el retiro, aunque me sentía bien físicamente y seguía dando batazos, terminé esa temporada con .336 de porcentaje de bateo y mi intensión era darlo siempre todo en el terreno de juego, sabía que con el tiempo y la trayectoria (los años) que había tenido, en cualquier momento podía venir, ya, el retiro como jugador activo.
Finaliza la temporada 2011, 19 años como profesional, 8 juegos de estrellas, .320 de porcentaje de bateo de por vida, 1835 hits, 320 dobles, 140 cuadrangulares y 987 carreras impulsadas, ¿qué le faltó al "He-Man" de hacer en su carrera?
Me faltó el haber ido a jugar a Estados Unidos. Hubo dos equipos interesados, pero por cuestiones de contrato y costos del mismo no se logró la oportunidad.
¿Qué le debe el "He-Man" al beisbol?
Todo. Una formación como persona, como hombre de bien, como padre de familia, como hermano, como amigo, toda mi familia. Creo que en este deporte aprendí el compañerismo, los valores, viví muchas cosas donde me formé la mitad de mi vida.
¿Crees que el beisbol te deba algo?
No, nada.
¿Qué le regresarías al beisbol?
Más exigencia. A veces pasaban los días, los juegos, como jugábamos todos los días, en ocasiones llegaba el momento en que no querías ir al estadio. Le regresaría un poco de más atención.
¿Qué papel desempeña la familia en la vida de un deportista profesional?
Es muy importante. Nosotros, cuando está la temporada, gran parte del día lo vivimos en el estadio. Había ocasiones en que a mis hijos, cuando estaban en la escuela, duraba dos o tres días sin verlos, porque cuando ellos regresaban de estudiar yo ya estaba rumbo al parque, pero todo el apoyo de mi esposa fue fundamental para poder siempre seguir un camino y una meta. La familia es algo muy especial para darle empuje al jugador, al padre de familia. Creo que como deportistas nos debemos y dependemos mucho de nuestra familia.
Se dice que "atrás de un gran hombre, hay una gran mujer", ¿quién está atrás de Fernando Rodríguez?
Mi esposa, Julie, es el pilar fuerte de la casa, es quien ha sabido llevar y mantener esta familia siempre por un buen camino, las cosas por donde deben ir, avalado, obviamente, por nuestros padres, por las instrucciones y las pláticas que tenemos cada uno con nuestras mamás, creo que es parte fundamental para ir por buen camino.
Tus hijas practican futbol y basquetbol, ¿es herencia de familia o es algo que les inculcan en casa?
El deporte es básico en el crecimiento de los niños, yo lo viví en casa. A mis hijos les hemos inculcado el deporte, pero ahora lo hacen porque le han tomado cariño.
¿Qué sientes al jugar beisbol al lado de tu hijo?
Es algo muy bonito. Mi hijo ya tiene 15 años y está jugando a un nivel de primera fuerza. Estamos en dos equipos juntos y el verlo que tiene un buen nivel deportivo es maravilloso.
Te retiraste en 2011. ¿Qué es de tu vida?
No ha sido fácil, pero veo la posibilidad de incursionar con un equipo profesional en lo administrativo o deportivo. Ahora disfruto de actividades que me perdí con mi familia, de eventos importantes con mis hijos, mi esposa, mi madre y mis amigos; disfruto de ellos.