Contraproducente. El momento de recesión impacta principalmente en la economía de las familias.
El incremento al IVA en la frontera norte afectará el poder de compra de la población, inclinará el consumo hacia Estados Unidos y repercutirá en el comercio y la industria de la región, en un momento de recesión que impacta principalmente en la economía de las familias.
Por eso Gustavo López Montiel, profesor investigador del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, advierte que en la frontera podía aplicarse un régimen de transición que aumentara progresivamente el IVA hasta empatarlo con el resto del país.
Así lo pensó el gobierno para Pemex, por ejemplo, al proponer un período para disminuir su carga fiscal, explica el especialista y él coincide Luis Liñero, especialista fiscal de la consultora Deloitte.
"Si de lo que se trata es uniformar el IVA en todo el país para evitar distorsiones, podrían haber hecho una transición más pausada para quienes viven allá".
De manera contraria a lo que proponen los especialistas, el aumento al IVA será inmediato, y su impacto se sumará con el resto de las medidas que propone la reforma hacendaria del gobierno federal, advierte Liñero.
"Los habitantes de las franjas froterizas sólo enfrentarán el impacto de este incremento, sino del resto de las medidas que se aplicarán si la reforma pasa", dice Liñero. Entre ellos, los incrementos en el Impuesto sobre la Renta (ISR) y los límites a las deducciones.
Por eso, agrega, para los que habitan en la región fronteriza la reforma tendrá un impacto magnificado. "Un movimiento de 5% en el IVA de un solo golpe será complicado para la economía familiar".
A pesar de los efectos que prevén los especialistas, esta propuesta de la reforma hacendaria tiene muchas posibilidades de aprobación en la Cámara de Diputados, porque la atención está concentrada en temas como el impuesto en las colegiaturas, la eliminación de exenciones y la reducción en la deducibilidad, dice López Montiel.
"Creo que es un tema sobre el que sólo la industria y los contribuyentes de esa franja tienen puesta la atención. Pero no me parece que tenga la suficiente fuerza en el conjunto de los temas de la reforma y es muy probable que se apruebe", dice.
Liñero y López Montiel coinciden en que el comercio será otro sector que resentirá el incremento al IVA, pues el consumo podría inclinarse hacia el otro lado de la frontera.
"Los productos que pueden verse afectados con el incremento --dice el investigador del ITESM-- son los que se pueden conseguir en uno u otro lado de la frontera, los que en México costaban más baratos por la diferencia de impuestos y que de aplicarse la tasa de 16% costarían lo mismo o un poco más que en Estados Unidos".
Para Liñero, esta situación "orillará" a los consumidores a hacer sus compras del otro lado de la frontera, con el consecuente efecto en el comercio mexicano. De modo que esta reforma, "lejos de lograr una recuadación mayor, podría ocasionar una baja en la actividad económica del lado mexicano".
Liñero afirma que el equivalente del IVA en Estados Unidos ronda 7% u 8% "y nosotros con el 11% medio podíamos competir". Ahora, en cambio, con el incremento será como subir 5% el precio a los productos. "Es mucho, cuando menos de un solo golpe".
Gustavo López Montiel, del ITAM, también advierte que al incremento del IVA se sumarán los otros impuestos que deberá pagar el trabajador si se aprueba la reforma hacendaria y las prestaciones que perderá si se elimina la deducibilidad de algunas de ellas.
El investigador explica que esta reforma consolida un espacio de contribución que incorpora sólo a unos pocos contribuyentes. "El problema es que este grupo de contribuyentes es la clase media que financia al gobierno, y para la cual no hay incentivos en términos de incremento del consumo".