La “maldición” de los triglicéridos
Tal vez usted a escuchado de los “temidos” trigliceridos, y decimos temidos porque en muchas ocasiones se relacionan con una mala salud y enfermedades, ¿pero en realidad son tan malos?
Se ha catalogado a los triglicéridos como una “maldición” para la salud por sus consecuencias al estar elevados, sin embargo, en su estado normal no son necesariamente malos. Compuestos de glicerol y ácidos grasos los triglicéridos provienen de los alimentos que consumimos, especialmente de grasas y carbohidratos con el objetivo de ser una reserva de energía en forma de grasa, siendo las hormonas las responsables de su liberación.
Al ser una grasa se ha llegado a confundir con el colesterol, debido a que ambos fomentan la aparición de enfermedades cardiovasculares. No son lo mismo, pero sí comparten mucho en común. El colesterol, a diferencia de los triglicéridos, se encuentra en todas las células del cuerpo y es utilizado para la creación de nuevas células, mientras que los triglicéridos no se encuentran en el cuerpo por sí solos, se consumen gracias a los alimentos y generan energía que al no utilizarse se convierte en grasa. Tanto el colesterol como los triglicéridos comparten la cualidad de no disolverse en la sangre, se acumulan y circulan por las venas y arterias llevando lípidos o lipoproteínas.
Pero ¿qué ha hecho que los triglicéridos se conviertan en algo “tenebroso”? Al acumularse los triglicéridos no sólo generan más grasa y calorías de las necesarias sino que potencializan los efectos del colesterol “malo”, elevando los niveles de triglicéridos que fomentan la aparición de enfermedades cardiovasculares como la obesidad, diabetes tipo 2, hipertiroidismo, entre otras.
Triglicéridos altos
El nivel normal de triglicéridos es de 150 mg aproximadamente y debe ser inferior a los 100 mg para quienes sufren problemas cardiacos, sin embargo, pueden variar con la edad y el sexo. Tener niveles de 400 a 1000 mg ya es considerado “elevado” y más de 1000 mg se considera una elevación crítica.
Los factores para que los triglicéridos se eleven pueden variar entre el exceso de peso; consumo excesivo de calorías, especialmente provenientes del azúcar y del alcohol; la edad ya que van aumentando paulatinamente conforme crecemos; medicamentos como anticonceptivos, esteroides, diuréticos; enfermedades como la diabetes y las mujeres con menopausia. No se descarta la información genética como un factor de triglicéridos altos gracias a la herencia.
Más vale prevenir
Los síntomas de los triglicéridos altos no son evidentes y pueden salir a relucir demasiado tarde, cuando la persona sufre un infarto o un derrame cerebral, por lo que se aconseja realizarse un check up al menos cada 5 años.
Durante el estudio se realiza un examen de medición por medio de la sangre, es necesario no haber consumido alimentos entre 8 y 12 horas antes del examen, no haber ingerido alcohol ni estar en tratamiento médico, ya que esto puede afectar la medición.
Para prevenir, disminuir y controlar los niveles de triglicéridos altos es necesario llevar una dieta baja en grasas, reducir las calorías, azúcares, bebidas alcohólicas, y hacer ejercicio.
Es importante mencionar que los niveles de triglicéridos menores a los normales no indican buena salud sino falta de absorción de nutrientes, mal nutrición e incluso hipertiroidismo. Lo mejor será llevar los niveles hacía el estándar normal.
Fuentes:www.geosalud.com, www.vidaysalud.com, www.alimentacion-sana.org
Consecuencias de triglicéridos altos
Obesidad
Diabetes tipo 2
Hipertiroidismo
Síndrome metabólico