Disciplina. Reconocen especialistas que la violencia se ha instalado como un método para disciplinar a los niños.
El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Luis González Plascencia, lamentó que tanto en el ámbito familiar como el escolar, la violencia se ha "instalado" como método de disciplina para educar a las y los niños.
En la presentación del libro "Detrás de la puerta… que estoy educando. Violencia hacia niñas y niños en el ámbito familiar en México", enfatizó la necesidad de construir entornos en los que el respeto a los derechos sea la regla.
Refirió que el libro plantea el reto de cómo hacer para instaurar una cultura de respeto a los derechos, pues revela que en 50 por ciento de los hogares del país se ejerce violencia física hacia niños y adolescentes.
Destacó que de los testimonios recogidos en el estudio se desprende un enfoque que no ve a los infantes como sujetos de derechos, sino que se ve a los derechos como límites para los adultos, en el momento de disciplinarlos. "Cómo decirle a los adultos que tienen que cambiar sus actitudes y sus prácticas si no tenemos las capacidades para penetrar a la gran mayoría de familias que constituyen una sociedad como la nuestra", planteó. Placencia reconoció que en el ámbito público es obligación del Estado instaurar la cultura de respeto a los derechos, pero en el familiar "a quien hay que convencer para generar mecanismos" que eliminen esos patrones de disciplinamiento. La consejera Mónica González, de la CDHDF, sostuvo a su vez que las peores atrocidades contra la infancia se cometen en la familia, muchas veces en nombre del amor, la compasión, de una buena intención de educar y eso es lo que pone en mayor riesgo.
En el fondo, lo que muestra es una profunda carencia de recursos del adulto para llevar a buen término esta labor de padres y madres, porque "los adultos no tenemos capacidad de diálogo, no tenemos otro recurso más que la violencia".