EFE.
El Celedón, ataviado con el típico traje de aldeano alavés y con su inseparable paraguas en mano, desciende en su particular "tirolina" desde el campanario de la Iglesia de San Miguel hasta un balcón de la Plaza de la Virgen Blanca, en Vitoria. Con esta bajada y el tradicional "txupinazo" han dado comienzo las fiestas de La Virgen Blanca, patrona de la ciudad, con más de 40,000 personas congregadas en la plaza.