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Los enfoques de la pobreza

Periférico

LUIS GUILLERMO HERNÁNDEZ

En 1950 el director de cine Luis Buñuel conmocionó a México y al mundo con su película Los Olvidados. El padre del surrealismo presentaba en esta película la pobreza que se vive en el país, a través de fuertes escenas se cuestionaba un sistema político y económico donde la falta de oportunidades obligaba a los jóvenes a delinquir.

Más de 50 años después la realidad presentada por Buñuel continúa vigente. A nivel federal los gobiernos priistas y panistas han sido incapaces de erradicar este problema, por el contrario la pobreza como consecuencia de la falta de empleo y una distribución más justa de la riqueza ha ido en aumento.

En el país, de acuerdo al Coneval la cifra de mexicanos en pobreza aumentó 0.6%. En 2010, según el instituto, había 52.8 millones de pobres y para 2012 la cifra se colocó en 53.3 millones. En el caso de la pobreza extrema, la cifra se redujo de 13.0 millones de personas en 2010 a 11.5 millones en 2012.

De acuerdo a datos del investigador Julio Boltvenik, quien por años ha estudiado la pobreza en México, el número de pobres en el país aumentó durante la administración de Felipe Calderón Hinojosa, ya que su gestión se enfocó más a la guerra contra el narcotráfico que a los temas sociales.

Los cinco estados más pobres del país son Chiapas, con 74.4 por ciento de su población en situación de pobreza; Guerrero, con 69 por ciento; Puebla, 64.5; Oaxaca, 61.9; y Tlaxcala con 57.9 por ciento.

A nivel local la situación es preocupante. Inmersa en un contexto de violencia, la pobreza en La Laguna se convierte en un caldo de cultivo propicio para la delincuencia.

De acuerdo al informe de la Comisión Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) presentada la semana pasada entre 2010 y 2012, el número de personas en situación de pobreza de Coahuila aumentó al pasar de 775 mil a 799 mil personas. Y en la categoría de pobreza extrema las cifras pasaron de 81 mil 900 a 92 mil 700. A pesar del incremento, Coahuila es el segundo estado con menor pobreza en el país.

Debido a sus condiciones económicas, históricamente la entidad ha sido de los menos pobres. Caso contrario a Durango, donde por décadas la entidad ha sido considerada el "Chipas del Norte", sin embargo de acuerdo al último informe del Coneval el estado ha registrado avances en la lucha contra la pobreza al descender dos lugares en el rankig. Al respecto es importante señalar que algunos de los municipios más pobres de esa entidad son: Mezquital, Canelas, Otáez, Tamazula y Topia.

El problema de la pobreza debe analizarse con una visión más amplia y no debe limitarse a declaraciones políticas, que van desde culpar del aumento de pobres a la deuda de Coahuila como lo hace el panista Bernardo González, como tampoco se pueden echar las campanas al vuelo como lo hace Arturo Yáñez, secretario de Desarrollo Social de Durango.

El informe presentado por el Coneval obliga a revisar de manera urgente los programas que tienen como objetivo combatir la pobreza. El propio secretario de Hacienda, Luis Videgaray, en la presentación del informe afirmó que los programas asistencialistas contra la pobreza en las últimas tres décadas han sido insuficientes para combatir ese fenómeno social.

El funcionario aseguró que el Progresa y Oportunidades, pese a su éxito, han sido más instrumentos de contención que de combate a la pobreza". Por ello "el mecanismo más efectivo para combatir ese flagelo social será a través de un mayor crecimiento económico, sostenido y vigoroso. Sin duda a esta crítica habría que sumarle el programa Solidaridad en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.

Bajo la premisa expuesta por Videgaray podemos comprender por qué los 13 mil 200 millones de pesos que tuvo como presupuesto la Secretaría de Desarrollo Social en Coahuila en 2010 tuvieron poco impacto en el combate a la pobreza. El famoso programa Cero Marginación de la administración de Humberto Moreira se limitó al asistencialismo, obviamente con un enfoque electorero, que sirvió para fines políticos pero no para combatir la pobreza.

La misma crítica se puede hacer a los programas emanados del gobierno panista a nivel federal, o a los del PRD en la capital del país. Y es que mientras los partidos políticos vean los programas sociales como un botín estratégico para ganar elecciones poco se podrá hacer en el combate a la pobreza.

Es urgente cambiar la visión de los programas asistencialistas, porque no es posible que 50 años después de su estreno, el discurso de la película Los Olvidados continúe vigente.

lharanda@elsiglodetorreon.com.mx

Twitter: @lharanda

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