De nuevo el 15 de diciembre. La candidata Michel Bachelet se quedó a poco más de tres puntos de ganar la elecciones en Chile en la primera vuelta.
Más de la mitad de los 13'573,134 chilenos que figuran en el padrón electoral prefirió quedarse en casa y no acudió a las urnas, en las primeras elecciones presidenciales y parlamentarias con inscripción automática y voto voluntario.
La expresidenta y candidata opositora de centroizquierda, Michelle Bachelet, con un 46.69 % de los votos, y la representante de la derecha oficialista Evelyn Matthei, con un 25.01 %, dirimirán la presidencia de Chile en una segunda vuelta electoral el próximo 15 de diciembre.
Contabilizado el 98.66 % de las mesas receptoras de sufragios, según los datos del Servicio Electoral (Servel), el total de votos emitidos alcanzaba sólo a 6'599,973, equivalentes a un 48.8 % del padrón.
El presidente Sebastián Piñera lamentó la baja participación y consideró, en un discurso desde el palacio de La Moneda, que "sin duda, mientras mayor es la participación, más fuerte y más legitima es nuestra democracia".
"Yo espero que el 15 de diciembre próximo podamos lograr una mucho mayor participación de compatriotas", remarcó el mandatario conservador, quien entregará el cargo a su sucesora el próximo 11 de marzo.
Al margen de las palabras del gobernante, los candidatos y analistas eludieron en sus primeros comentarios hacer referencia al desinterés de los chilenos frente a esta contienda cívica, desarrollada en completa calma durante un domingo de temperaturas moderadas en casi todo el país.
"Aquí no hay dos lecturas, hemos ganado y por una amplia mayoría", afirmó Michelle Bachelet, que se quedó a menos de tres puntos de la mayoría absoluta que la habría convertido en presidenta electa al cabo de esta jornada.
La exmandataria (2006-2010) se mostró convencida de que dentro de un mes los chilenos respaldarán su programa de gobierno, que incluye educación gratuita y de calidad, una reforma tributaria que grava las ganancias de las grandes empresas y una nueva Constitución "que nazca en democracia, sin rastro de autoritarismo".
"Hoy ha votado una amplia mayoría, para que Chile sea el país justo que todos queremos", subrayó la también exdirectora de ONU Mujeres, quien admitió que "el desafío de ganar en primera vuelta era complejo", pero insistió en que "vamos a trabajar para ganar en diciembre. No tengo duda de que lo vamos a lograr".
"Estamos iniciando en este momento la segunda vuelta", replicó a su vez la candidata oficialista, Evelyn Matthei.
"Sí se puede", exclamó Matthei ante enfervorizados partidarios que coreaban la misma consigna. La aspirante de la derecha recordó, además, que las encuestas no le daban muchas posibilidades.
Matthei, exministra de Trabajo del gobierno de Sebastián Piñera, sostuvo que su candidatura representa "un proyecto de país que está por encima de las ideologías".
"Es la gente de trabajo" la que mejor valora "lo que hemos construido" durante la campaña electoral, enfatizó.
"Las segundas vueltas son buenas para Chile porque llaman a la moderación y a centrar los discursos", aseguró Matthei, quien subrayó también las diferencias entre su candidatura "y la izquierda", en alusión a Bachelet.
A cambio de incorporar sus iniciativas a su programa de gobierno, llamó los siete candidatos que quedaron fuera de la contienda a que se sumen a su campaña, porque, dijo, "no se trata de personas, sino de proyectos".
Pero a tenor de las declaraciones de los demás candidatos, Bachelet y Matthei deberán luchar con sus propias fuerzas para la segunda vuelta, toda vez que los otros siete aspirantes se apresuraron a descartar eventuales apoyos.