Nueve personas aparecieron ayer muertas en una lujosa finca de Envigado, una localidad vecina a Medellín, donde el difunto capo Pablo Escobar construyó su propia cárcel, un crimen múltiple que según la Policía Nacional puede tener que ver con un ajuste de cuentas.
"Puede ser un ajuste de cuentas", dijo el comandante de la Policía Metropolitana de Medellín (Antioquia, noroeste), el general Yesid Vázquez, quien se encuentra en la casa "La Piscina" controlando la recolección de pruebas.
El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía comenzó a levantar los cuerpos de los cinco hombres y las cuatro mujeres asesinados, que presentaban impactos de bala en la cabeza.