El Señor dijo:
-Yo también soy pintor.
E hizo el otoño.
Las hojas de los árboles se pintaron de rojo, de amarillo, de anaranjado, de ocre. Esa fue la primera obra impresionista que el hombre contempló Adán quedó arrobado por la belleza de aquel hermoso cuadro.
Luego las hojas empezaron a caer.
Eva se preocupó. Dijo llena de inquietud:
-A este paso se va a acabar la ropa.
¡Hasta mañana!...