Nosotros Eventos Columnas Sociales

ORDENANDO EL CAOS

UNA TEA QUE NO AHÚMA

Dalia Reyes

Exponer una su postura frente a la Reforma Educativa es ocioso; trabajar para reformar la educación cada día frente a un montón de muchachos que van todos los días a esperar algo de su profesor, será mucho más vistoso.

Debe ser mi anterior postura porque ya soy grande, de épocas no remotas pero sí pasadas y, para colmo de males, ligeramente indigenista. En conjunto, aprendí de los mexicanos antiguos la versión clarísima de lo que es un mentor; si no lo alcanzo, por lo menos aspiro a ello y en ese esfuerzo me acreciento.

En el Códice Florentino se recogen el perfil de ingreso del profesor a las instituciones prehispánicas donde se impartía toda clase de enseñanzas. Los parámetros que eran considerados por la sociedad nahua para saber si el maestro cumplía cabalmente con su función social, se darán cuenta, en algo diferentes a los actuales.

Bueno, si no somos tea que no ahúma, por lo menos no seamos un humo de batea; ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre.

El sabio: una luz, una tea, una gruesa tea que no ahúma.

Un espejo horadado, un espejo agujerado por ambos lados.

Suya es la tinta negra y roja, de él son los códices, de él son los códices.

El mismo es escritura y sabiduría.

Es camino, guía veraz para otros.

Conduce a personas y a las cosas, es guía en los negocios humanos.

Es sabio verdadero es cuidados (como un médico) y guarda la tradición.

Suya es la sabiduría transmitida, él es quien la enseña, sigue la verdad.

Maestro de la verdad, no deja de amonestar.

Hace sabios los rostros ajenos, hace a los otros tomar una cara (una personalidad), los hace desarrollarla.

Les abre los oídos, les da su camino, de él uno depende.

Pone un espejo delante de los otros, los hace cuerdos, cuidadosos; hace que en ellos aparezca una cara (una personalidad).

Se fija en las cosas, regula su camino, dispone y ordena. Aplica su luz sobre el mundo.

Conoce lo (que está) sobre nosotros (y), la región de los muertos. (Es hombre serio)

Cualquiera es confortado por él, es corregido, es enseñado.

Gracias a él la gente humaniza su querer y recibe una estricta enseñanza.

Conforta el corazón, conforta a la gente, ayuda, remedia, a todos nos cura.

Leer más de Nosotros

Escrito en:

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de Nosotros

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 842109

elsiglo.mx