Reconocido desde hace tres años el escenario de quiebra técnica en que se ubica Petróleos Mexicanos, Francisco Labastida Ochoa le puso número a la casa: la deuda total de la empresa pública supera en 18 mil millones de dólares al valor de sus activos
De acuerdo a la percepción del que fuera candidato del PRI a la Presidencia de la República y presidente de la Comisión de Energía del Senado la pasada legislatura, la paraestatal está "absolutamente quebrada".
El escenario se plantea justo cuando entre las variables que se barajan para darle cuerpo a la iniciativa oficial de reforma energética está la de convertirla en sociedad anónima.
Pemex S.A de tú a tú con cualquier empresa privada, pero sin la posibilidad de acciones de control en manos de particulares.
Aplaudida la posibilidad por un segmento de los empresarios, con énfasis en el presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, Claudio X. González, se habla incluso de colocar parte del capital, acciones tipo B sin derecho de participación en las decisiones, en la Bolsa Mexicana de Valores.
Casi el paraíso.
La gran pregunta es cómo podría cotizar Pemex en el piso de remates cuando se reclama como requisito previo a la inscripción que la emisora tenga al menos un lustro de ganancias.
Sobre qué perspectiva le apostarían los inversionistas cuando por cada barril de petróleo que vende la paraestatal en un promedio de 100 dólares, la Secretaría de Hacienda se queda con 69.
De hecho, durante el año pasado la empresa pública rompió todas las marcas en materia de tributación al entregarle al fisco por concepto de impuestos, derechos y aprovechamientos, el escándalo de 903 mil millones de pesos.
La tercera parte de la recaudación total del Sistema de Administración Tributaria la aporta Pemex.
De los 159 litros que contiene un barril de petróleo, 107 se confiscan para las arcas públicas.
De acuerdo al artículo séptimo de la Ley de Ingresos de la Federación, a cuenta del derecho ordinario sobre hidrocarburos a que se refiere el artículo 254 de la Ley Federal de Derechos, Pemex Exploración y Producción debe pagar diariamente, incluidos días inhábiles, 634 millones 528 mil pesos… en paralelo a otro abono de cuatro mil 453 millones 880 mil el primer día hábil de cada semana.
Mientras la carga fiscal de Pemex alcanza el 67.4% de sus ingresos, su similar en Venezuela cubre sólo el 34.9%, en tanto la noruega Statoil paga sólo el 19, y la colombiana Ecopetrol apenas el 11.
La aportación de Pemex Exploración y Producción alcanza 90% de su ingreso.
¿Habría algún inversionista interesado en jugar apuestas con las acciones de Pemex?
Naturalmente, las alternativas de Pemex S.A podrían incluir una reducción drástica de la base tributaria. El problema es cómo llenaría el fisco el formidable boquete en sus ingresos, sin que el país pierda competitividad.
¿Cuánto cuesta despetrolizar las finanzas públicas, en un escenario en que mientras la Secretaria de Hacienda enfrenta un déficit egreso-ingreso equivalente al 0.4% del Producto Interno Bruto, el de Pemex alcanza 2.4?
¿Le subirán uno o dos puntos al Impuesto sobre la Renta, cuando centenares de empresas se están amparando ante la negativa de la Secretaria de Hacienda en reducir un punto a la tasa actual para cumplir un Decreto del 2008, que volvía transitorio el llegar al 30%?
¿Le subirán tres puntos a la tasa general del Impuesto al Valor Agregado, tras empatar a éste la aplicable para alimentos y medicinas, frente a la precariedad de ingresos de la mayoría del país?
Por lo pronto, la posibilidad de colocar Bonos de Pemex entre el gran público, prevista en la anterior reforma energética, se quedó en intento, justo ante la dramática situación financiera que enfrenta la empresa pública.
"Absolutamente quebrada", dice Labastida.
BALANCE GENERAL
A imagen y semejanza de Basilea II, el escenario que marca la pauta para capitalizar a los bancos en función de eventuales riesgos, está México por aceptar las normas contenidas en Solvencia II, ésta para las compañías de seguros.
El escenario se abre a partir del 2015.
El problema es que una parte de las firmas en el mercado, se calcula el 20% de las 114 existentes, no podrá cumplir con la regulación dada su falta de capital.
Se vaticina que en los próximos meses se dé un reacomodo del gasto, en que los peces grandes se coman a los chiquitos.
En el caso de Basilea III el gobierno planteó una serie de reglas adicionales que pusieron en jaque a los bancos, por ejemplo la exigencia de cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores.
CONTRATO B PARA CFE
A la callada, la Comisión Federal de Electricidad pactó con su sindicato la posibilidad de un nuevo escenario de jubilaciones para trabajadores de nuevo ingreso.
La empresa pública arrastraba hasta el 2010 un faltante de reservas de 258 mil millones de pesos.
Dos años antes se había fijado un escenario distinto para los trabajadores que ingresaran a partir del 19 de agosto del 2008, en el que se integraban cuentas individuales, en cuyo escenario la empresa aportaría una vez y media lo que depositara el trabajador.
Los fondos se manejarían en función de los términos que acuerde la paraestatal y el sindicato, con base a los criterios de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro.
ANTES NO, AHORA Sí
Alertados hace unas dos décadas los consejeros comerciales de las embajadas de México en Europa de que se planeaba la venta de los grupos Cuauhtémoc y Moctezuma, integrados a Fomento Económico Mexicano, dos semanas después la información reclamada para promover la posibilidad de clientes no había llegado.
Impacientes, algunos de los convocados llamaron a la segunda productora de cerveza en el país para preguntar qué había pasado, recibiendo como respuesta que el gobierno no le daba luz verde a la operación.
El argumento era simple: Es como vender a México, dada la identificación de las firmas con el país.
Las cosas cambiaron radicalmente hace tres años, cuando se aplaudió la venta de las firmas, para luego dejar pauta a la venta del 100% del capital del Grupo Modelo, cuya marca emblemática, Corona, nos identificaba en el planeta.
¿Y LA INDUSTRIA?
Desdeñada la actividad industrial en el Plan Nacional de Desarrollo, pese a su potencial como promotora de empleo, tecnología e innovación, ahora resulta que el capítulo está implicado en el tema Desarrollo Innovador del país.
De acuerdo a la Secretaria de Economía, en el costal cabe la posibilidad de impulsar a la actividad productiva.
Tradicionalmente la industria se colocaba en un tema específico del escenario sexenal.
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