Protesta. Durante la sesión del Congreso del lunes, en la que se aprobó la Ley Orgánica de la UJED, hubo algunas manifestaciones en protesta.
Un grupo de universitarios irrumpió en la sesión del Congreso del Estado, durante la discusión de la reforma a la Ley Orgánica de la Universidad Juárez del Estado de Durango, ayer lunes, dentro del tercer período extraordinario de sesiones.
Llevaron una corona mortuoria y pancartas para manifestar su inconformidad por el dictamen presentado por el diputado José Nieves García Caro, argumentando que aprobarlo representaría la extinción definitiva de la autonomía universitaria.
Consideraron que dicho dictamen emanó de algo ilegal ya que cuando se aprobó la reforma a la Ley Orgánica el Consejo Universitario fue citado por Luis Tomás Castro Hidalgo, a quien no reconocían como Rector.
Asimismo, los inconformes expusieron que en cinco minutos, el Consejo aprobó esta reforma, pese a que se carecía de la presencia del personal académico.
Comentaron que la mayor preocupación es que se pretende desaparecer el Consejo Universitario y la Junta Directiva como tal para que cuatro notables universitarios designen al Rector.
"Pero quién va a designar a esos cuatro universitarios notables si ahorita no tenemos Consejo Directivo ni representantes en las escuelas ni nada", manifestó Norma Huizar.
También, aseguró que a los foros de consulta que se organizaron para concretar la reforma, no se permitió el acceso a todos los universitarios que estaban interesados por lo que calificó este ejercicio como una simulación.
"Es una manifestación pacífica, respetuosa, porque antes que nada somos académicos y universitarios", precisó respecto a la protesta en el Congreso, y añadió que solamente recurrirán a la presentación de una reforma alternativa a la Ley Orgánica de la UJED y buscarán otros recursos jurídicos para ampararse.
Finalmente, se aprobó en lo general la Ley Orgánica de la UJED con 22 votos a favor y seis en contra de los diputados del PAN, PRD y PT y fueron reservados algunos artículos para su discusión posterior.
Sin embargo, el dictamen quedó tal como se presentó debido a que la mayoría de los diputados consideró que los cambios no eran necesarios para propiciar mayor autonomía universitaria.