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Qué casualidad

No hagas cosas buenas...

ENRIQUE IRAZOQUI

José Luis Dovalina Romero, coordinador de la campaña del aspirante a la alcaldía de Torreón, Raúl Sifuentes, fue detenido el miércoles pasado por elementos de la Policía Investigadora de Coahuila por conducir un vehículo que cuenta con reporte de robo y que a su vez, portaba placas sobrepuestas.

En el año 2007, el hoy detenido fue destituido de la titularidad del Registro Público de la Propiedad, luego de que se detectaron irregularidades en la Dirección. Esto quiere decir que José Luis pudo colarse en la administración del profesor Humberto Moreira.

Tras la captura, Dovalina fue puesto a disposición de agente del Ministerio Público, en su modalidad de Recuperación de Vehículos Robados para que se integre la averiguación en su contra.

De acuerdo a la información proporcionada por fuentes policiacas, los hechos en donde fue apresado el señor Dovalina Romero se suscitaron durante un dispositivo de la Policía Investigadora denominado "barrido" acción integrante del Operativo Laguna, en la colonia Jardines de California, cuando al circular en una camioneta Pontiac Torrent sobre la avenida Cipreses, Dovalina recibió la orden de detenerse. Al llevarse la revisión de rutina, se detectó que las placas GBA 6499 del estado de Durango, correspondían a un auto BMW serie 3. Además que la camioneta cuenta con reporte de robo en el Distrito Federal desde el 4 de mayo de 2008.

Con todos estos elementos, la Policía presentó ante la Procuraduría General del Estado al presunto delincuente, para llevar a cabo todas las instancias del proceso penal al que podría ser sujeto.

Pareciera entonces que el caso de José Luis Dovalina ciertamente ocurrió como lo reportaron las autoridades oficialmente. El señor conducía una camioneta, a los agentes que ahí se encontraban los pareció sospechosa, y de ahí todos los hechos ya informados.

Pero resulta que Dovalina es nada más y nada menos que el mismísimo coordinador de la campaña del impresentable Raúl Sifuentes Guerrero. Aquel oscuro político lagunero que ocupó la Secretaría General de Gobierno en los tiempos en que Enrique Martínez y Martínez, fue gobernador de Coahuila.

Martínez y Martínez, hoy flamante Secretario de Agricultura de la administración del presidente Peña, eligió para ocupar el ministerio destinado al control político del estado, al oriundo de San Pedro de las Colonias, el propio Sifuentes, y durante una parte muy considerable de su sexenio, don Enrique delegó toda la operación política de La Laguna en su entonces Secretario de Gobierno.

El resultante para la clase política tradicional del priismo lagunero fue devastador. Raúl Sifuentes fue un actor político que a base de sembrar división y enconos, controló las fuerzas políticas de su partido. En aquel entonces tuvo la fuerza para imponer como candidata oficial a Laura Reyes Retana, que perdió la elección constitucional el 29 de septiembre de 2002 ante el panista Guillermo Anaya Llamas.

La derrota de ese entonces mucho tuvo que ver con los votos que se llevó al PRD Francisco Dávila Rodríguez, quien en aquella época hubiera sido el candidato natural del PRI a la presidencia municipal de Torreón. Raúl Sifuentes pensó diferente, y su jefe de aquel tiempo, el gobernador Martínez se lo permitió, y se precipitó la derrota priista.

Los años pasaron, cuando estaba por terminar la administración de Martínez, Sifuentes Guerrero fue despedido y con ello prácticamente su carrera política llegó a su fin. Pretendió contender como candidato constitucional en la elección de 2005, que le resultó un fiasco.

Pero como en política nada está definido para siempre, Raúl Sifuentes se apresta para contender por la alcaldía de Torreón representando al Partido Movimiento Ciudadano, antes conocido como Convergencia.

Se podrá calificar de todo al exsecretario de Gobierno, menos de que no tiene capacidad para desempeñarse con cierta eficacia en los comicios electorales. Él fue de los grandes mapaches de la estructura priista electoral, y sabe entonces movilizar masas en las jornadas electorales.

El PRI de Coahuila, su presidente David Aguillón, el candidato Miguel Riquelme y hasta el mismísimo gobernador Rubén Moreira, saben que Raúl Sifuentes puede hacer las veces que hizo Francisco Dávila hace ya más de diez años. Cuando dividió la simpatía del priismo y sus estructuras, permitiendo el arribo del PAN al poder.

Hoy el candidato del PAN no es Anaya, mucho menos lo es Jorge Zermeño, que representaba la amenaza más grande para los intereses priistas, pero Jesús de León tal vez pueda materializar el enorme enfado que hay contra la actual administración municipal y los votos que se pueda llevar Sifuentes le pueden representar un eventual triunfo.

Qué casualidad que detuvieron a Dovalina, a lo mejor las cosas ocurrieron tal y como lo dicen los partes oficiales, y no fue una acción estudiada para demostrar que el colaborador del aspirante Sifuentes suele hacer cosas que ponen en duda su reputación, como conducir un auto robado, o las travesuras que hizo cuando estuvo al frente del Registro Público.

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