Los Gallos Blancos no dejaron de pelear pese a ir abajo en el marcador y lograron rescatar un empate ante la 'Fiera'. (Jam Media)
Fue un pase filtrado de Wilberto Cosme el que desató la desesperación de Rafael Márquez. A la espalda del veterano zaguero de los Panzas Verdes se movió Amaury Escoto, veloz, inclemente, ante la mirada de un ex del Barcelona que sólo denotaba angustia.
No, Márquez no llegó a la pelota, ni al hombre y su barrida final no pudo evitar que el empate se decretara en el marcador en el Nou Camp.
Escoto aún se quitó al portero leonés y se regodeó.
Celebración queretana, con el silencio en Guanajuato, pero éxtasis en Querétaro, que respira como nunca y comienza a apretar al Atlas
Momentos después del segundo gol visitante, el árbitro decretó el final del partido.
León le cedió un punto de oro como en calidad de local a los Gallos Blancos.
Los abucheos de la afición se dejaron caer, mientras los futbolistas esmeraldas se iban cabizbajos rumbo a vestidor.
El León sufrió algo que casi desconoció en el semestre pasado. Que un equipo lo superara en ímpetu, en esfuerzo, en garra, era algo improbable en el Apertura 2012.
Sólo en el partido donde quedaron eliminados ante los campeones Xolos mostraron una versión similar. Querétaro siempre estuvo en pie de guerra, aún con la desventaja en el marcador y la hostilidad en la grada.
Los Panzas Verdes se fueron al frente en dos ocasiones, la primera por vía de Edwin Hernández y de Matías Britos.