Exportan. México al ratificar la solidez de su sistema de sanidad e inocuidad reanudará las exportaciones de carne de res a Rusia.
México seguirá exportando carne de res y de caballo a la Federación Rusa, luego de que tras el cierre de fronteras de esa nación, el país ratificó "la solidez" de su sistema de sanidad e inocuidad y que cumple con los criterios que establece el código de alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE, por sus siglas en francés).
Durante un encuentro entre funcionarios mexicanos y rusos realizada en aquella nación, se acordó que las exportaciones se realizarán a través de nueve plantas autorizadas que deberán permanecer apegadas en su totalidad a los protocolos acordados bilateralmente por las autoridades sanitarias de nuestro país y Rusia.
La reunión se efectuó como seguimiento a la auditoría que había realizado Rusia a las plantas exportadoras de México del 11 al 22 de marzo del presente año, informó a través de un comunicado la Secretaría de Agricultura. El encuentro fue encabezado, de parte del Gobierno de México, por el director en jefe del Servicio Nacional Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), Enrique Sánchez Cruz, y de la Federación Rusa, por el titular del Servicio Federal de Vigilancia Veterinaria y Fitosanitaria (Rosselkhoznadzor), Eugeny Nepoklonov, acompañados por el encargado de Negocios de la Embajada de México en Rusia, Pablo Lozano Lozano.
A principios de abril, Rusia anunció la reducción de las importaciones de carne procedente de México debido al incumplimiento de las normas fitosanitarias rusas por el país latinoamericano.
"Las empresas mexicanas no garantizan el control sobre la ractopamina (un fármaco para estimular el crecimiento muscular en reses)", explicó entonces Alexéi Alexéyenko, portavoz del Servicio de Inspección Agrícola y Ganadera (SIAG) de Rusia.
La Secretaría de Agricultura informó hoy que en la reunión referida, quedó claro que México garantiza la inocuidad de sus productos, el no uso de sustancias restringidas, así como el cumplimiento a los límites establecidos de productos aprobados y regulados para la producción animal.