Clínica. El abogado de la actriz aseguró al juez que su clienta se encuentra segura en el centro que eligieron para su rehabilitación.
Lindsay Lohan ingresó a una institución de rehabilitación para cumplir con su sentencia por un incidente de tráfico pero todavía tiene que resolver si terminará la sentencia ahí.
Ayer un fiscal dijo durante una audiencia que no ha aprobado la clínica de rehabilitación en el sur de California donde Lohan pretende cumplir su condena a 90 días de tratamiento confinado.
La institución no ha sido aprobada por los fiscales y el abogado de Lohan, Mark Jay Heller, tuvo que argumentar a favor de que la actriz siguiera con su tratamiento hasta que el juez apruebe el lugar en el que se llevará a cabo.
"Mi clienta está resguardada en el corazón de esa instalación en este momento", dijo Heller después de que el fiscal objetó que Lohan eligiera la institución. "Se está rehabilitando en este momento, no va a pasar nada malo".
Heller le entregó al juez de la Corte Superior, James R. Dabney, una carta del director general del centro Morningside Recovery, de Newport Beach, California, en la que decía que la institución cumple la orden de mantener confinada a Lohan los 90 días.
Dabney dijo que Lohan deberá permanecer en el centro hasta que el fiscal de Santa Mónica, Terry White, tenga tiempo de realizar una investigación para aprobarla.
White dijo que estaba "totalmente sorprendido" por el ingreso de Lohan a Morningside porque Heller había acordado enviar a la actriz a otra institución que había sido aprobada antes.