El Senado de Estados Unidos aprobó ayer una enmienda para invertir más de 30 mil millones de dólares en seguridad de la frontera con México como una condición para aprobar la reforma migratoria.
La enmienda fue presentada en la iniciativa para legalizar a más de 11 millones de migrantes indocumentados para atraer el voto de legisladores republicanos, que se oponen a una reforma migratoria sin un control más estricto de la frontera.
Con esta medida, que aún debe ser aprobada por la Cámara de Representantes, el gobierno de Estados Unidos duplicaría el número de agentes fronterizos, para llegar a un total de 40 mil.
También se contempla la terminación de un muro de más de mil kilómetros a lo largo de la frontera con México, así como el uso de equipos de alta tecnología como sensores y aviones no tripulados para detectar el flujo de migrantes ilegales.
La reforma migratoria que considera el Congreso de Estados Unidos contempla la regularización de indocumentados más agresiva en 25 años, pero aunque el partido Demócrata y un sector del partido Republicano la impulsan, la mayoría de los republicanos la rechaza.
La iniciativa aprobada ayer busca atraer más apoyo de republicanos, que se oponen a la legalización bajo el argumento de que la última reforma, que legalizó a más de tres millones de personas en 1986, fue seguida de una mayor entrada de migrantes indocumentados.
La reforma debe ser aprobada por la Cámara de Representantes, cuya mayoría republicana se opone.