Antigobierno. El primer ministro de Turquía, Tayyip Erdogan, exige terminar pronto con las protestas.
El gobierno de Turquía inició detenciones contra jóvenes que incitan a las protestas contra su gobierno a través de la red social Twitter, así lo reportaron miembros de los partidos de oposición.
De acuerdo con información publicada en el sitio de internet diario español ABC, un total de 29 jóvenes de entre 18 y 24 años han sido arrestados por la Policía de Izmir en las últimas horas y otras 9 son buscadas.
A los jóvenes se les acusa de convocar a las protestas contra el gobierno del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, por lo que el movimiento opositor está en alerta, indicó ABC.
"Hemos sabido que a nuestros compañeros se les sometió a identificaciones antes en la estación de Policía, así que sospechamos que se han tomado sus nombres de allí", citó el diario a Sevda Erkan, abogada y secretaria provincial del Partido Republicano (CHP), al que pertenecen los familiares de muchos de los detenidos.
En días pasados, señala ABC, el primer ministro turco arremetió contra Twitter porque asegura que se difunden mentiras. "Esa cosa que llaman redes sociales no es más que una fuente de problemas para la sociedad actual", aseguró durante una rueda de prensa televisada.
También el viceprimer ministro, Bülent Arinç, se quejó de que estos medios se utilizaban para publicar "noticias falsas" sobre la situación. "¡Miren estos tuits! Son ellos quienes quieren masacrar a la policía", declaró según ABC.
LOS RECIBEN MIL
El primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan tomó una posición combativa contra los manifestantes en un discurso ante 10,000 seguidores que fueron a recibirlo al aeropuerto tras una gira de cuatro días por el norte de Africa.
"Estas protestas rayanas en la ilegalidad deben cesar inmediatamente", dijo Erdogan.
Las protestas contra un proyecto de edificación en el centro de Estambul se han repetido en todo el país, con decenas de miles de personas que critican a Erdogan por su estilo, dicen, cada vez más arrogante y autoritario.
El primer ministro de Turquía utilizó un lenguaje menos beligerante, pero dijo que seguiría adelante con los planes de desarrollo urbano que han provocado protestas en todo el país, en unas declaraciones que podrían ser decisivas para determinar si las manifestaciones se esfuman o la rabia en su contra se recrudece.