Colocado en la encrucijada de pelear en los tribunales internacionales contra el gobierno de Estados Unidos o buscar un arreglo amistoso con los fondos "buitre" que se inconformaron con la reestructura de su deuda aprobada en tribunales mexicanos, el Grupo Vitro optó por lo segundo.
Firmada una tregua con las firmas Elliot Capital Management y Aurelios Capital Management en la búsqueda de una salida equilibrada, la principal fabricante de vidrio en México logró el aplauso del mercado.
De hecho, el lunes pasado las acciones de la firma con sede en Monterrey crecían tan espectacularmente en su precio, que se debió suspender momentáneamente su cotización.
La empresa de la familia González Sada entró al callejón al rechazar el equivalente a un tribunal colegiado de México en Estados Unidos una apelación contra la sentencia de un juez que rechazaba homologar el resultado del concurso mercantil a que se acogió voluntariamente la compañía en nuestro país.
Bajo ese prisma, los bienes de Vitro en Estados Unidos quedaban a la deriva frente a la reclamación de los fondos de pagarles al 100% los papeles de deuda emitidos por la firma con sede en Monterrey, y adquiridos en los mercados secundarios.
Y aunque la empresa mexicana no tiene activos embargables, dado que su filial en el país de las barras y las estrellas, Vitro Packaging, está en concurso mercantil por separado, está latente la amenaza de incautar cuentas por cobrar.
Ante ello, la empresa mexicana optó por la negociación, por más que tenía aún dos cartas en la mano: Acudir a la Corte Suprema de los Estados Unidos en una tercera instancia para pelear por la justeza de su causa y, en caso de rechazo, ir a los tribunales internacionales.
El alegato plantearía la violación de tratados que obligan a reconocer los procedimientos judiciales realizados por las matrices de empresas con filiales en Estados Unidos cuando se enfrenten dificultades financieras.
De hecho, el gobierno de México avaló por escrito la limpieza del concurso mercantil a que se sometió Vitro, en cuya cadena la resolución judicial original fue avalada por un tribunal colegiado, atendiéndose en el camino todas las objeciones de los fondos "buitre".
De acuerdo a la reestructura pactada, los tenedores de una emisión de papeles de deuda por mil 500 millones de dólares tendrían derecho a amortizar éstos cobrando 63 centavos de su valor nominal, con la consigna de situarlos en prelación, es decir, los primeros en la cola.
La paradoja del caso es que Aurelios y Elliot adquirieron sus posiciones, aparentemente la quinta parte de la emisión, es decir 300 millones de dólares, pagando sólo 17 centavos de cada dólar de su valor. El precio lo había castigado el mercado ante los problemas de solvencia de la empresa emisora.
Las objeciones de los fondos al parecer se basaban en que el juez del concurso mercantil había avalado como acreedores de la compañía a sus empresas subsidiarias, lo que a su juicio inclinó la balanza a la hora de avalar la reestructura.
Sin embargo, el procedimiento se había aceptado en México en varios casos similares, entre ellos el de Comercial Mexicana y la empresa de fertilizantes que tenía Altos Hornos de México.
Por lo pronto, si los fondos tienen como carta de presión para lograr su propósito la posibilidad de embargar cuentas por cobrar de Vitro, ésta tiene a su vez la posibilidad de levantar una demanda que colocó en los tribunales de Estados Unidos contra los fondos "buitre" por daños y perjuicios.
El monto, bajo el alegato de que los fondos promovieron en México y Estados Unidos una cadena de obstáculos judiciales, es de mil 591 millones de dólares.
El final de la larga historia está cerca.
BALANCE GENERAL
Aunque estaba cantado que Banamex estaba por disminuir su participación en Aeroméxico, la sorpresa fue la carambola provocada al interior de la empresa aérea, en cuyo escenario salió su presidente, José Luis Barraza González.
Lo sustituye el también presidente de la empresa lechera Lala, Eduardo Tricio Haro.
Este y el ex vicepresidente del Grupo Modelo, Valentín Diez Morodo, adquirieron el 20.19% del capital de la aerolínea, parte en el mercado y parte directamente en Banamex.
El banco se queda con una tenencia de 17.51%, más o menos la mitad de lo que tenía.
Diez Morodo, presidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior, será vicepresidente de la compañía.
El nuevo Consejo ratificó como director general de la línea aérea líder a Andrés Conesa Labastida.
A LA GREñA
Colocada en un callejón por su matriz alemana, Siemens de México enfrenta el desprestigio por las acusaciones de soborno que colocó en los tribunales estadounidenses Petróleos Mexicanos; el "balconeo" de las facturas que exhibió el consorcio Conproca para justificar supuestos gastos adicionales en el contrato para modernizar y reconfigurar la refinería de Cadereyta en Nuevo León, y hasta la posibilidad de que la autoridad judicial mexicana no valide una resolución de un tribunal de arbitraje internacional a su favor.
Se diría que la firma carga el peso de la culpa de aceptar una alianza con la firma coreana Sunkyong Engineering, a la que se responsabiliza del embrollo.
Las firmas se asociaron en la tarea, aceptando un contrato de mil 700 millones de dólares que resultaba imposible para cualquier firma nacional.
En la carambola, de perder el juicio en los Estados Unidos habría consecuencias en México… y de ganar el pleito en nuestro país, Siemens apenas recibiría 40.66 millones de dólares de los 400 reclamados por Conproca.
Goliza brutal.
POBRE INFRAESTRUCTURA
Colocado México en el escalón 66 de un listado de 84 países integrado por el Foro Económico Mundial en materia de calidad de infraestructura, el problema se centra en la pobre inversión del país en la materia.
De acuerdo al presidente de la Comisión de Infraestructura de la Cámara de Diputados, Alberto Curi, aunque el país destina el 2.7% del Producto Interno Bruto en la tarea, en Chile el monto es del doble y en la India de casi el triple.
El país sudamericano eroga el 5.5; el asiático el 7.6.