Avances. Los extremistas tomaron dos pueblos clave en Siria pese a bombardeos de Estados Unidos. (EFE)
El grupo Estado Islámico (yihadistas) se apoderó de dos pueblos clave del norte de Siria, cerca de la frontera con Turquía, luego de fuertes enfrentamientos en el área con otros grupos rebeldes, informaron activistas de la oposición local.
Los pueblos son la conquista más reciente para milicianos del Estado Islámico, que han instaurado lo que llaman un califato en amplias zonas del oriente de Siria y el norte y occidente de Irak.
Activistas informaron que los combatientes capturaron ayer miércoles los pueblos de Ajtarin y Turkmanbaré en la región de Alepo, tras desalojar a otros rebeldes que tratan de derrocar al presidente Bashar Assad. También se apoderaron de las poblaciones vecinas de Masoudiyeh, Dabiq y Ghouz.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, dijo que al menos 31 rebeldes y 8 combatientes del Estado Islámico murieron en los enfrentamientos. El Observatorio mantiene una red de activistas en Siria.
La captura de Ajtarin tiene importancia estratégica, ya que la población es "la puerta a la zona rural del norte de Alepo", dijo un comandante rebelde que usa el seudónimo Abu Thabet.
Aparentemente, el objetivo del Estado Islámico es alcanzar Marea, considerada baluarte del Frente Islámico, varios kilómetros al oeste, así como Azaz, junto al cruce fronterizo de Bab al-Salama.
El Frente Islámico es una alianza de grupos rebeldes que combaten al Estado Islámico.
"Lanzaron una fuerte ofensiva por Ajtarin el martes y los combates duraron toda la noche", dijo Abu Thabet, cuyo grupo moderado Espadas de Alepo está afiliado al Ejército Libre Sirio, respaldado por los países occidentales.
Dijo que el caos se apoderaba de las fuerzas rebeldes, incluido el ELS, atrapadas en la provincia de Alepo entre las fuerzas del gobierno sirio y el Estado Islámico.
Los combatientes del Estado Islámico, escindido de Al Qaeda, controlan grandes territorios en el este y norte de Siria y buscan arrebatar más a otros grupos rebeldes, las milicias curdas y el ejército sirio. En el vecino Irak combaten tanto a la peshmerga curda como a las fuerzas del gobierno.
El principal clérigo musulmán de Egipto condenó al grupo extremista Estado Islámico, que ha arrasado territorios en Siria e Irak, y lo describió como una organización "terrorista" que representa un peligro para el Islam y los musulmanes.
En tanto, Estados Unidos ve ahora "mucho menos probable" evacuar por tierra o aire a los miles de civiles desplazados en el monte Sinyar (norte de Irak), tras la última evaluación sobre el terreno de la situación, por lo que de momento se limitará a proporcionarles ayuda humanitaria.
"Nuestro equipo ha constatado que hay muchos menos yazidíes en el monte Sinyar de lo que esperábamos. Y están en mejores condiciones de lo que pensábamos gracias al acceso al agua y a los alimentos que les hemos proporcionado", explicó Estados Unidos.
FORZAN ESCLAVITUD SEXUAL
Altos funcionarios de la ONU denunciaron ayer que los militantes del grupo extremista Estado Islámico (EI) están forzando a la esclavitud sexual a mujeres, niñas y niños pertenecientes a minorías étnicas y religiosas en Irak.
Papa pide ayuda
El papa Francisco le exhortó al secretario general de la ONU tomar "medidas que pongan fin a la tragedia humanitaria que se desarrolla actualmente" contra cristianos y otras minorías religiosas en Irak.
En la carta, fechada el 9 de agosto pero divulgada ayer, el pontífice pide a las agencias de la ONU "responsables de la seguridad, la paz, la ley humanitaria y la asistencia a los refugiados" que auxilien a los miembros de minorías religiosas que se han visto obligados a huir.
"Los violentos ataques que ocurren en el norte de Irak no pueden sino despertar las conciencias de todos los hombres y mujeres de buena voluntad y llevarlos a tomar medidas concretas de solidaridad", agregó. Francisco ha intensificado sus denuncias contra los ataques a cristianos y minorías religiosas en Irak. Además envió a un emisario personal.