El delantero uruguayo Luis Suárez vino del banquillo para rescatar al Barcelona con dos pases de gol y consumar la remontada de 2-1. (AP)
Luis Suárez, con dos pases de gol, salió desde la banca y resolvió un complicado partido para el Barcelona, que ganó ayer 2-1 al Almería. Pero la victoria no le sirvió al conjunto azulgrana para tomar el liderato de la Liga española, que sigue en manos del Real Madrid tras aplastar 5-1 al Rayo Vallecano.
El local Almería se había puesto en ventaja con un gol de Thievy Bifouma a los 37 minutos y amenazaba con acentuar la crisis de resultados del Barça.
Pero Suárez entró al inicio de la segunda parte junto al brasileño Neymar y sus dos asistencias, una al propio Neymar (73), la otra a Jordi Alba (82), decantaron la balanza para poner fin a una racha de dos derrotas consecutivas en la liga.
El Madrid, líder con 27 puntos por los 25 del Barça, ofreció menos dudas en su paliza sobre el Rayo por la undécima fecha. Los merengues estiraron a 13 su racha de triunfos en todas las competiciones.
Con el costarricense Keylor Navas ocupando el arco en lugar de Íker Casillas, Gareth Bale (9), Sergio Ramos (40), Toni Kroos (55), Karim Benzema (59) y Cristiano Ronaldo (83) se encargaron de poner los goles, mientras que Alberto Bueno (44) anotó el del honor por los visitantes.
En otros cotejos, Getafe y Elche igualaron 0-0 y el Málaga remontó 2-1 al Eibar para subir al sexto lugar por encima del Celta de Vigo, que empató sin goles con el Granada.
El vigente campeón Atlético de Madrid juega en cancha de la Real Sociedad hoy domingo, mismo día en que el tercer clasificado Valencia recibe al Athletic de Bilbao.
Desde el inicio, el Barça evidenció no sentirse cómodo ante el Almería, que fió su suerte a las jugadas a balón parado y el contragolpe.
Alejado del área local, Lionel Messi oficiaba de mariscal de campo más que de depredador del gol: tras intervenir el arquero almeriense a cabezazo de Ivan Rakitic, el balón le cayó al argentino con todo a favor, pero su incisivo cabezazo se estrelló en el travesaño.
El Almería salvó la estocada y embistió a su vez: Messi abusó de regates en el balcón del área y perdió el cuero, que fue a parar a pies de Fernando Soriano, el centrocampista mejor dotado para avistar la carrera de Thievy y medir el pase al espacio que el congoleño convirtió en gol, batiendo por bajo, ajustado al poste, a Claudio Bravo.
Era el tercer partido en que el chileno encajaba un gol tras arrancar el campeonato con invicto de ocho fechas, y Luis Enrique respondió al descanso dando entrada a Suárez y Neymar, quienes conectaron con Messi para el empate: el argentino se escapó en diagonal y encontró en el área al charrúa, letal en el recorte y pase al corazón del área para el brasileño, quien sumó su décima diana del torneo.