Es un buen equipo que, no obstante, también deja espacio a la duda. Por un lado, la veteranía de Gianluigi Buffon y de Andrea Pirlo. Por el otro, la inestabilidad de Mario Balotelli, capaz de conducir a su equipo al éxito o de despeñarlo. (ARCHIVO)
Italia, de la mano de Cesare Prandelli abandonó el viejo axioma transalpino que consideraba que el juego era algo secundario, supeditado al resultado. Prandelli hizo el tránsito hacia un sistema más arriesgado y recuperó juego e ilusiones.
Subcampeones europeos en 2012, los "azzurri" completaron una buena fase de clasificación, invictos con seis victorias y cuatro empates, por delante de equipos como Dinamarca y la República Checa.
Es un buen equipo que, no obstante, también deja espacio a la duda. Por un lado, la veteranía de Gianluigi Buffon y de Andrea Pirlo. Por el otro, la inestabilidad de Mario Balotelli, capaz de conducir a su equipo al éxito o de despeñarlo.
Italia se fiará de estos personajes para debutar ante Inglaterra, un gigante necesitado de éxitos.