Tras ocho años en órbita, el combustible necesario para mantener en órbita a la nave Venus Express de la Agencia Espacial Europea, ESA, está a punto de agotarse, es por esto que la nave se prepara para una nueva fase: una zambullida en la tóxica y sofocante atmósfera del planeta Venus.
En la fase, planeada entre el 18 de junio y el 11 de julio, la nave podrá tomar datos como medidas del campo magnético, del viento solar y de la composición atómica. Además, los sensores de temperatura y presión registrarán las condiciones a las que está siendo sometida la nave.
Es posible que el combustible de Venus Express se agote durante esta fase, o que la nave no sobreviva estas arriesgadas operaciones. Las expectativas del experimentos son altas, señalan científicos.