Un joven boliviano fue condenado a 30 años de prisión sin derecho a indulto, la mayor pena prevista en la legislación del país andino, por la violación y asesinato de una mujer a la que después descuartizó, informó hoy la Fiscalía General de Bolivia.
El condenado, es Miguel Luis Coria Calle, quien el pasado fin de semana fue detenido en Cochabamba (centro) como autor de la muerte de María Sonia Vásquez, una empleada de la limpieza que trabajaba en el mismo edificio en el que Coria estaba empleado como portero, según un comunicado del Ministerio Público.
Coria retuvo a la víctima en el apartamento que la mujer estaba limpiando y, tras abusar sexualmente de ella, la estranguló y descuartizó, metiendo su cuerpo en varias bolsas que ocultó en el cuarto de ascensores del edificio.
La sentencia fue dictada menos de una semana después de la detención del asesino debido a que se aplicó a este caso la nueva legislación para delitos flagrantes, lo que permitió realizar un procedimiento abreviado, indica la nota.
Bolivia es el país latinoamericano con el nivel más alto de violencia física en contra de las mujeres y el segundo después de Haití en violencia sexual, según datos de ONU Mujeres.
El Gobierno boliviano promulgó en marzo del año pasado la Ley para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia, que tipifica el feminicidio como el asesinato de una mujer por su condición de mujer y lo castiga con la pena más alta de la legislación boliviana, 30 años de prisión sin indulto.
Sin embargo, desde la entrada en vigor de la ley los índices de violencia machista en el país no solo no se han reducido, sino que se han incrementado.