Columnas Deportes Columnas Deportes Editorial

Efemérides del Beisbol Lagunero

Efemérides del Beisbol Lagunero

Efemérides del Beisbol Lagunero

JUAN A. GARCÍA VILLA

El 18 de mayo de 1941 llegó a Torreón, contratado como manager-jugador del Unión Laguna, el formidable Martín Dihigo.

Ese mismo día, en clara demostración de su gran profesionalismo y amor al beisbol, vistió el uniforme lagunero y jugó la tercera base en sustitución de Jesús "Borrachita" Reza.

Cuando el mes anterior Baldomero "Melo" Almada abandonó el timón del equipo lagunero, nadie entonces imaginó que esta circunstancia abriría la puerta para la llegada a La Laguna del más completo pelotero de todos los tiempos, Martín Dihigo.

Cuando él fue transferido al Unión Laguna jugaba para los Rojos del México. Al darse el cambio había transcurrido escasamente la tercera parte de la campaña de 1941, por lo que resulta absolutamente inexplicable que la novena capitalina haya dejado ir así nada más al sensacional Martín Dihigo cuando estaba en gran momento como bateador, conectando arriba de .400, y también como pitcher. Surgen por lo tanto varias interrogantes. Al menos tres.

La primera, ¿cómo o cuáles fueron las circunstancias en que se dio el cambio? La segunda, ¿cómo se explica que los Rojos del México hayan prescindido de un jugador como Dihigo? Y la tercera, ¿a cuánto ascendió la remuneración que Unión Laguna ofreció al Maestro?

Por lo que hace a la primera, el propio Dihigo narra en sus Memorias cómo fueron las circunstancias de su llegada a La Laguna. Las relata así: "Una noche -dice- se apareció el manager (de los Rojos del México) Ernesto Carmona a la casa que habitábamos Silvio (García), Pedro Pagés y yo en República (de) El Salvador 19 en el centro. Y nos dijo que había hecho un cambio por el cual yo pasaba a jugar con el club Torreón y Pagés al Tampico. Creíamos que era broma pues Ernesto se distinguió por bromista. Al día siguiente teníamos que salir a Puebla a jugar una serie de cuatro juegos. Pero era cierto porque se presentaron el ingeniero Antonio Dueñez y el señor Zurita, el primero directivo del Torreón y el segundo gerente de viajes del mismo club, para informarme que lo dicho por Carmona era cierto. Era el 18 de mayo cuando me uní al Laguna".

Ahora, ¿cómo explicar el cambio? En una biografía que escribió sobre Dihigo, Tomás Morales da la versión siguiente: "Una de las razones es que Unión Laguna estaba en problemas, sin manager, sin equipo organizado, y el cronista Fray Nano sugirió a Carmona que lo mejor sería enviar a Dihigo a Torreón. Además es indudable que la combinación de Carmona y Dihigo hubiera provocado una explosión de egos. Los dos eran muy famosos, los dos con su carácter, con su manera de llevar las cosas. Carmona no se sentía a gusto con Dihigo en el club y en la primera oportunidad que tuvo lo envió a otra parte".

Luego agrega Tommy Morales: "Unión Laguna y sus fanáticos fueron los ganones. Y los fanáticos capitalinos, sobre todo los del México Rojos, los perdedores. Un movimiento que los Diablos nunca debieron llevar a cabo".

Y por último, ¿a cuánto ascendió la remuneración o paga que Laguna le ofreció a Martín Dihigo? No se sabe. Dadas las circunstancias en que se dio su cambio, debió haber sido un sueldo más o menos parecido al que le tenía asignado el México. Sí, pero ¿cuánto? Infortunadamente, es éste uno de los aspectos que desde siempre se ha manejado con el mayor sigilo en la Liga Mexicana de Beisbol.

En contraste con la mayor apertura, por ejemplo, con lo que en la década de los años 40, particularmente, ocurrió en la vieja Liga de la Costa del Pacífico, en la que el tema relativo al salario de los peloteros no era tan oculto.

Sobre Martín Dihigo se han escrito varios libros con su biografía. Conozco tres, además de sus propias Memorias. Todos son omisos en lo relativo a las percepciones económicas del extraordinario pelotero. En uno se dice que cuando se fue a jugar a las Ligas Negras de Estados Unidos, con el equipo Cubans Stars en 1923, cuando tenía 17 años su paga fue de 100 dólares al mes y el año siguiente se le aumentó a 125. Según Miguel Ángel González, el célebre pelotero y manager cubano de la época, blanco él, que jugó en Grandes Ligas, si Dihigo hubiera jugado en éstas, lo que le impedía su color, habría merecido más de los 50 mil dólares que entonces ganaban por temporada las grandes estrellas, que ni siquiera tenían la calidad de Dihigo.

El cubano Alfredo Santana, quien publicó otra biografía de Dihigo, escribió que en 1932 algunos periódicos especularon que ese año el club Águila de Veracruz pretendió contratarlo por $125.00 mensuales. Hasta se llegó a decir que se le había hecho un adelanto de $60.00, "pero como el pacto estaba condicionado a que no le confirmaran una oferta en la Florida, y ésta se concretó, no fue posible ver (en México) al gran pelotero desde tan temprana fecha, cuando estaba más joven aún".

Otro dato encontrado en la bibliografía: cuando en 1929 El Inmortal (que así le apodaban en Cuba a Dihigo, como El Maestro en México) fue a jugar en el invierno a República Dominicana con los Leones del Escogido, le pagaron 250 pesos cubanos por los tres meses de la temporada, más gastos. Y es todo sobre este punto.

jagarciav@yahoo.com.mx

Leer más de Columnas Deportes

Escrito en:

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de Columnas Deportes

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Efemérides del Beisbol Lagunero

Clasificados

ID: 995311

elsiglo.mx