La Fuerza Armada de El Salvador dijo hoy que respetará el resultado de las elecciones presidenciales del domingo pasado y descartó intervenir en el proceso, cuyo escrutinio preliminar da una ligera ventaja al oficialismo mientras que la oposición denuncia un "fraude".
La Fuerza Armada "reitera su compromiso de respetar estrictamente la decisión soberana del pueblo salvadoreño expresada en las urnas", señaló un comunicado leído ante la prensa por el ministro de Defensa, general David Munguía Payés, junto a la cúpula militar.
"En consecuencia, (la Fuerza Armada) se compromete a respetar los resultados electorales oficiales que emita el Tribunal Supremo Electoral", añadió.
La Fuerza Armada dijo que decidió pronunciarse "ante el ambiente de tensión que se ha generado después de conocerse los resultados preliminares de la segunda vuelta electoral, y consciente de la importancia de fortalecer la democracia y la institucionalidad del Estado".
Advirtió que "bajo ninguna circunstancia se prestará a la manipulación de personas o grupo alguno que pretenda" utilizarla o influir en ella "para objetivos que atenten contra la voluntad del pueblo salvadoreño".
Asimismo, expresó "su preocupación por el llamado que el día de las elecciones formularan dirigentes del partido ARENA a la Fuerza Armada, de intervenir en el proceso electoral, desconociendo con ello el nivel de profesionalización alcanzado por la institución armada y el mandato de obediencia, apoliticidad y no deliberancia, que la Constitución de la República le ordena".
El domingo pasado, cuando se autoproclamó ganador de las elecciones y denunció un "fraude", el candidato del partido opositor Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), Norman Quijano, expresó que la "Fuerza Armada está pendiente de este fraude que están fraguando".
Esta frase de Quijano desató diversas reacciones y algunos sectores la interpretaron como un llamamiento a la intervención militar en el proceso electoral o un intento de atemorizar, en un país donde siguen abiertas muchas heridas de la guerra civil (1980-1992).
Ni Quijano ni otros dirigentes de ARENA han vuelto a referirse al Ejército salvadoreño.
La Fuerza Armada reafirmó en el comunicado "su total respeto y lealtad al presidente de la República y comandante general de la Fuerza Armada (Mauricio Funes) y a las autoridades constitucionalmente elegidas".
Munguía Payés declaró a los periodistas que "en relación al profesor (Salvador) Sánchez Cerén, si él fuera el elegido, según los resultados del Tribunal Supremo Electoral, la Fuerza Armada lo va a respetar como comandante general".
Sánchez Cerén, del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), supera por 0,22 puntos a Quijano, según el escrutinio preliminar de los votos, que debe ser confirmado por el recuento final que se realiza desde ayer y que se espera culmine esta semana.
Ante una pregunta de la prensa, aunque nadie ha hecho ninguna denuncia sobre el tema, Munguía Payés manifestó: "De parte de la Fuerza Armada, no se está fraguando ningún golpe de Estado, ninguna conspiración".
Nadie distinto al presidente de la República y al ministro de Defensa "puede hacer llamados a la institución armada, sobre todo llamados que riñan con el mandato constitucional", aseveró Munguía Payés.
"Puedo garantizar la obediencia y el respeto a la Constitución de la Fuerza Armada (...) vamos a respetar el resultado de las elecciones y le vamos a ser fiel al presidente de la República que el pueblo elija", puntualizó el ministro de Defensa.