Llegó el tipo al modesto “cabaretín”
y pidió los servicios de una dama,
cuando quiso llevarla a la cama
exigió descuento por el “Buen Fin”.
Esto que parece chiste o broma
sucedió en la realidad mexicana,
según noticia oída por televisión;
refleja, cómo el mexicano toma,
de manera seria y también sana,
lo que puede aminorar su tensión.
Debido a la situación del país,
busca diversas vías de escape
que aligeren su carga, y “tapen”
causas y efectos desde su raíz.
El mexicano es alegre e ingenioso:
de las cosas más difíciles y duras
produce un momento “chistoso”
para vivir la vida sin “ataduras”.
Irónico, se ríe siempre de la muerte
y al peligro, temerario desafía,
confía ciegamente en su suerte:
no le apura el mañana, sólo este día.
Sus problemas le provocan risa,
es pobre, pero da hasta la camisa,
apoyando a quien le pide ayuda:
¡para ser generoso y solidario no duda!