El capitán del tricolor, Rafael Márquez, firmó algunos autográfos antes de subir el camión que los llevaría al estadio. (Twitter @miseleccionmx)
Pese a que una intensa lluvia azotó los condados de Phoenix, Glendale y Mesa por la tarde, el lleno en el estadio de la Universidad de Phoenix, para el amistoso entre las Selecciones de Estados Unidos y México, está prácticamente garantizado.
En taquilla quedan pocos boletos, todos correspondientes a las zonas cercanas a los saques de esquina. Las partes centrales se han vendido completamente.
Incluso, la reventa se ha hecho presente. Los boletos que costaban 70 dólares son ofrecidos hasta en 150 billetes verdes en el mercado negro.