En la ciudad china de Kunmig se presentó un dramático momento en la calle, cuando un sujeto tomó como rehén a una mujer, negándose a entregarla a las autoridades que estaban en el sitio.
Tras varios minutos de tensión un extraño silbido se escuchó en el lugar y en eso, un supuesto civil logra capturar al malhechor. Posteriormente el resto de sus compañeros lo auxiliaron para someter al sujeto y dejar sana y salva a la chica.
Después se daría a conocer que el silbido fue una estrategia del cuerpo de policía que sirvió como distractor para el secuestrador, pues con menos de unas centésimas de descuido del secuestrador fue posible capturarlo sin que lastimara a su víctima.
Varios policías encubiertos merodeaban en la zona y es parte de un protocolo de seguridad utilizado en caso de que los delincuentes no accedan amablemente a las peticiones de las autoridades.
El sujeto tomó a la joven amenazándola con un cuchillo. (YouTube)