El equipo de persecución estableció un nuevo récord olímpico y se llevó la medalla de oro. Holanda domina en la velocidad de los Juegos de Invierno
Holanda puso broche de oro a una campaña extraordinaria en el patinaje de velocidad de los Juegos de Sochi, al acaparar ayer los títulos en las carreras de persecución por equipos en ambas ramas.
Al bajarse el telón de la disciplina en estos Juegos de Invierno, los holandeses certificaron una colosal cosecha de ocho preseas doradas en 12 pruebas y un gran total de 23 en la disciplina.
Superaron por dos oros el récord previo en el patinaje de velocidad, impuesto por la Unión Soviética en 1960. También eclipsaron por diez podios el récord previo fijado por Alemania Oriental en 1988.
Lo conseguido por Holanda tal vez no pueda repetirse. Su botín de medallas duplica el total del resto de los países participantes. Estados Unidos, Alemania y Noruega, tradicionales potencias, se despidieron con las manos vacías.
"Somos sencillamente el mejor equipo, así que nadie debe sentirse sorprendido", dijo Jan Blokhuijsen, integrante del equipo de persecución masculino que estableció un récord olímpico de 3 minutos y 37.71 segundos para su primer oro en persecución.
El equipo femenino, por su parte, se enfiló a la victoria con tres carreras en las que sucesivamente mejoró el récord olímpico, que al final quedó en 2:58.05. Ireen Wust formó parte del cuarteto victorioso y se convirtió en la primera atleta de estos Juegos con cinco medallas (dos oros y tres platas).