LA MÚSICA, LA MODA Y AL ACTIVISMO SOCIAL
-Ayotzinapa somos todos. No podemos permitir que esto siga sucediendo en estos tiempos. Qué viva México-; y René Pérez vocalista de la agrupación puertorriqueña Calle 13, interrumpió "El aguante" durante la reciente entrega del Grammy Latino. Después de esto muchos seguidores de la agrupación generaron altas expectativas sobre lo que podría suceder días después en el concierto que Calle 13 daría en el Palacio de los Deportes.
La fecha llegó, alrededor de 18,000 asistentes esperaban la salida al escenario de la agrupación; Residente y Visitante fueron recibidos con ovaciones y cantos a Ayotzinapa. Y nuevamente fue "El aguante", que ahora provocó el conteo del 1 hasta el 43, 4 grafitis alusivos a la tragedia se realizaron en el escenario durante el desarrollo del concierto. Aparece Tom Morello, guitarrista de la extinta agrupación Rage Against The Machine, su guitarra adornada con el número 43. Luego Lila Downs y entona "Latinoamérica"; pero sin duda el momento fuerte de la noche fue el espacio que la banda brindó a los padres de los estudiantes desaparecidos; los boricuas en su calidad de extranjeros no pueden hacer pronunciamientos políticos en México.
Días después, las reacciones al evento por parte de colegas músicos, medios de comunicación y otros sectores no se hicieron esperar. "Activismo de vitrina", "Calle 13 es para chairos", decían algunos encabezados en medios electrónicos. Amandititita declaró que si René Pérez quisiera ser consecuente con sus palabras que "soltara la plata" y aportara donativos a la causa que defiende. El cantante respondió que no se trata de un asunto de dinero, sino de unión.
Después del concierto en el Palacio de los Deportes aparecieron a la venta "playeras con causa", idénticas a la que usaron René Pérez y Rubén Blades en la entrega de los Grammy, por 300 pesos. El efecto fue negativo, de nuevo los encabezados "Lucran con la pena nacional". Ahora la banda declaró que procederá legalmente contra quienes hayan estado involucrados en la comercialización de las playeras, pues "manejaron el diseño de manera ilegal".
La música desde siempre ha sido uno de los principales vehículos de expresión desde los albores de la humanidad, cantaba las hazañas de los héroes en el Medioevo, atribuía poderes divinos a los elementos. Portadora de mensajes en múltiples lenguas e idiomas, cala y pega por su calidad expresiva y emotiva.
El activismo social suele ser una de las facetas que más se reconocen en un artista o proyecto musical. Los cantantes, las agrupaciones, los artistas; son personalidades públicas, hay que partir de eso. Se encuentran en una plataforma que es ideal para llevar su mensaje a todos lados. Muchos de ellos de manera auténtica, otros tantos no así; persiguen intereses diferentes, ventas de discos, liderazgo de opinión, reproducciones, likes; "de todo hay en la viña del señor".
Calle 13, Rubén Blades, Saúl Hernández, León Larregui; son sólo algunos nombres en el ámbito musical que han estado ocupando encabezados y notas en medios electrónicos e impresos. Que si dio concierto, que si lanzó video, que si le respondió al otro y que aquel lo arrestaron por "escandoloso y pedo" en un café. Quién es para juzgar el proceder de una persona que es humana y por tanto llega a ser estúpida e irresponsable, a veces por conciencia, a veces por inconsciencia. No es consuelo para tontos.
El colocar un tema como el de Ayotzinapa en un foro internacional y apolítico es una tarea de la que no muchos pueden salir bien librados. Para bien o mal los ojos del mundo están ahora puestos sobre México, reconociendo la tragedia y apoyando la causa desde todos los rincones. Quizá los juglares modernos necesitan mejores estrategias de relaciones públicas, pero el propósito ¿se ha cumplido?
"Todos estos príncipes nuestros tienen un propósito, y puesto que nos es imposible conocer sus secretos, nos vemos obligados en parte a inferirlo de las palabras y los actos que cumplen, y en parte a imaginarlo". Nicolás Maquiavelo.