EDITORIAL Columnas Editorial Caricatura editorial

Mujeres indígenas

Addenda

GERMÁN FROTO Y MADARIAGA

Son las más olvidadas entre las olvidadas. Son aquellas a las que todo el mundo las explota, hasta los de su propia raza. Es aquella que al verte, baja la mirada en señal de sumisión. Es la mujer indígena que no conoce otra forma de vida que la explotación.

Hoy que es el Día Internacional de la Mujer Indígena, quiero hablar de la condición de estas mujeres, que siendo nuestra raíz, las hemos olvidado y relegado socialmente.

La mujer indígena no entra a Liverpool ni a Samborn's. No usa perfumes caros, porque huele a flores silvestres. No visita los salones de belleza, porque la suya es natural no artificial. Es la que ella misma se confecciona sus vestidos y son más hermosos que cualquiera de marca.

En nuestro país, existen tres millones 52 mil mujeres indígenas, número suficiente como para que disfrutaran de una condición especial.

Se les puede ver en los pueblos del sur caminando atrás de los hombres y cargando a sus hijos en la espalda. También las encuentras en la ciudad, pidiendo en las esquinas unas cuantas monedas para poder sobrevivir.

Y todavía hay funcionarios municipales que pretenden retirarlas de las calles, alegando que son explotadas. ¿Por qué juzgan sin conocer su condición o sentir? Hay mujeres heroicas que dieron su vida por defender sus creencias. Precisamente este día internacional se instituyó en honor a Bartolina Sisa, guerrera aymara, que se opuso a la opresión de los conquistadores.

Hay por ahí, un libro de Elena Poniatoska, que habla sobre las soldaderas de la revolución. La Adelita, Juana Gallo y La Coronela, son sólo unos cuantos casos de cientos de ellas que peleaban tan bravamente como sus hombres. Y todavía después de la batallas tenían que hacer "rancho", para los soldados. Como siempre, doble carga para ellas.

Pero, aún en nuestro tiempo, hay quienes las sacan de las calles, sólo para tenerlas en sus casas en calidad de esclavas, haciendo las labores del hogar. Y con todo y eso, las señoras pías, se acercan los domingos a comulgar, poniendo los ojos entrecerrados, como si no tuvieran culpa.

En pleno siglo XXI, estas mujeres siguen luchando por el respeto a derechos que son fundamentales, como son: el derecho a no ser asimiladas ni obligadas a aceptar prácticas culturales ajenas; derecho a modificar costumbres y tradiciones sociales, culturales y económicas, que dañen o afecten su dignidad: y otros más que son indispensables para una vida decorosa.

Eso a las mujeres que usan Chanel, no les importa lo que les pase a las indígenas. Ellas piensan en "empoderarse", porque eso es lo que da dinero y estatus. La lucha de las indígenas, debe ser librada por ellas mismas, porque ayuda de sus pares no encontrarán, porque ni siquiera las consideran pares.

Las mujeres indígenas tendrán que seguir pegadas al metate y a la yunta, agachando las vista cuando les habla un hombre y sometidas a todos sus caprichos.

ADDENDA II

No puedo pasar por alto el aniversario número cien de Julio Cortázar, el niño eterno de los ojos tristes, porque su libro "Rayuela"; es uno de los diez que todos deberían leer en esta vida. A pesar del tiempo transcurrido, "Rayuela", sigue siendo uno de los íconos de la literatura latinoamericana. Dios te tenga a su diestra, querido Julio.

Por lo demás: "Hasta que nos volvamos a encontrar que Dios te guarde en la palma de Su mano".

Leer más de EDITORIAL

Escrito en:

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de EDITORIAL

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 1034546

elsiglo.mx