El español Rafael Nadal lamentó no poder disputar el partido de semifinal ante Tomas Berdych en el torneo de Miami.
En lo que probablemente será un duelo que echará chispas, Rafael Nadal y Novak Djokovic avanzaron a la final del Masters de Miami sin tener que disputar un solo punto ayer.
Ambos siguieron adelante sin jugar cuando sus rivales en las semifinales se retiraron por razones de salud. Ello dejó al español, actual número uno del mundo, ante Djokovic, segundo en el escalafón, por el título el domingo en lo que será la cuadragésima vez que se enfrentan en sus carreras y la primera en 2014.
Fue la primera vez desde cuando menos 1968 en que un torneo de la Gira de la ATP tiene dos jugadores que se retiran sin jugar en las semifinales.
El serbio Djokovic recibió pase automático por segunda ocasión en el torneo cuando Kei Nishikori se retiró debido a una lesión en la corva izquierda. Cuatro horas después, Tomas Berdych anunció su salida antes del partido frente a Nadal debido a que padece gastroenteritis.
"Fue muy mala suerte, algo muy inusual", dijo Nadal. "Lo siento por Kei, lo siento por Tomas, y lo siento por el torneo; en especial lo siento por los aficionados".
Aproximadamente mil fanáticos llegaron al estadio sin saber que el encuentro de Nadal había sido cancelado, y abuchearon cuando se hizo el anuncio.
La oleada de lesiones y enfermedades dejó al torneo con sólo dos partidos femeninos de dobles. Martina Hingis, ex número uno del mundo, avanzó a su primera final de dobles desde 2007 cuando ella y Sabine Lisicki vencieron 6-3, 6-4 a Cara Black y a Sania Mirza.