Los partidos políticos admitieron el daño que les causó el caso Ayotzinapa, aunque sostienen que no todos son José Luis Abarca, exalcalde de Iguala vinculado a la desaparición de 43 normalistas.
El presidente nacional de Acción Nacional, Ricardo Anaya, sostuvo que ante el descontento social que hay en México, una sociedad agraviada y con desconfianza, existe una crisis que obliga a los políticos a ser sensibles y garantes del Estado de derecho, al tiempo que los partidos "debemos estar a la altura de las circunstancias".
El panista comentó que los hechos de Ayotzinapa dan una lección a la clase política y la obligan a recomponer el sistema y a reconfigurar las fuerzas en el escenario político.