Algunas de sus creaciones.
Desde pequeña, Marijose empezó a tener un gusto especial por el dibujo, al principio, sólo en cuadernos y trabajos escolares. Después, su abuelo Fernando, quien también pinta, le enseñó a utilizar acuarelas y a realizar sus primeros cuadros. Más tarde, entró a tomar clases en la Academia de Rosy Gordillo, donde la han ayudado a mejorar su técnica. "Me gusta pintar porque me relaja y me da la oportunidad de plasmar mis sentimientos en cada cuadro que realizo. En un futuro, me gustaría que la gente conociera mis pinturas para sentirme aún más satisfecha con lo que hago".